La inteligencia artificial cambiará los impuestos
BarcelonaLa inteligencia artificial (IA) cambiará la manera de trabajar y muchas otras cosas. Entre ellas, los impuestos. El sistema fiscal de los países se tendrá que adaptar. Actualmente, una buena parte de la recaudación proviene de las rentas del trabajo (salarios) a través de un impuesto progresivo (quien más gana más paga), que es el IRPF. Pero en la medida en que la IA reducirá puestos de trabajo –como mínimo durante un periodo de transición durante el cual muchos trabajos desaparecerán, se transformarán o requerirán menos personal–, lo notarán las arcas públicas.
El IRPF supone en España alrededor del 44% de toda la recaudación tributaria, y los salarios, más del 80% del total de este impuesto (unos 120.000 millones). Y las cotizaciones sociales con las cuales se alimenta el sistema de pensiones públicas, unos 30.000 millones a cargo de los trabajadores y unos 146.000 millones por parte de las empresas.
No es extraño que ya existan estudios que lo advierten, con relación a los Estados Unidos, por ejemplo. Uno de ellos de Anton Korinek, de la firma de IA Anthropic, y Lee M. Lockwood, de la Universidad de Virginia, en el análisis El futuro de la política fiscal: un marco de finanzas públicas para la era de la IA. Los autores afirman que "la IA amenaza las bases impositivas tradicionales al reducir la demanda de mano de obra humana". Y añaden que "la carga fiscal principal se tendrá que desplazar lejos del factor trabajo". Y aportan soluciones.
Una de ellas consistiría en reducir el peso de los impuestos sobre el trabajo, como fuente principal de ingresos, en favor de los que gravan el consumo, como el IVA, modernizándolos para tener en cuenta los servicios de venta al por menor digitales y basados en la IA. En todo caso, hay que tener en cuenta que, a diferencia del IRPF, tal como están configurados actualmente, los gravámenes sobre el consumo son regresivos, es decir, se pagan independientemente de los ingresos del contribuyente; por tanto, afectan más a quien menos renta tiene.
También recomiendan no desincentivar la innovación con impuestos sobre los activos para desarrollar las infraestructuras para desplegar la IA. Otras opciones son que los robots que sustituyen trabajos que hacían humanos tributen y paguen cotizaciones sociales. A los gobiernos se les gira trabajo, hará falta anticipación e ingenio, especialmente para aquellos que quieren mantener un buen nivel de prestaciones sociales.