España prevé que el turismo resistirá a pesar de la guerra en Irán, y avanza una Semana Santa con récord de gasto
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, anticipa que se puede producir una reconfiguración del transporte aéreo
MadridEl gobierno español prevé una "resiliencia" de la actividad turística ante el conflicto en Oriente Medio. Y no solo se aferra a las estimaciones para esta Semana Santa, que son "fantásticas" en palabras del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, sino también a una "capacidad de adaptación y resistencia" de un sector que en los últimos años ha superado crisis como la de la pandemia de la covid-19. "La situación es completamente diferente [a la del coronavirus]. No se puede comparar", ha dicho Hereu en rueda de prensa este martes, después del consejo de ministros. El ministro, que ha comparecido precisamente para explicar cuál es el pulso actual del turismo y cuáles son las previsiones para esta Semana Santa, ha reconocido que existe una preocupación por el impacto del conflicto, pero lo ha vinculado a "segundas derivadas" que dependerán de cuánto se alargue la guerra. "Estamos analizando con el sector [la situación actual] y qué puede pasar si el conflicto no dura semanas, sino meses", ha dicho. Por ejemplo, si este escenario deriva en una crisis de precios aún más grave.
Con todo, Hereu ha desgranado algunos de los efectos de la guerra sobre el turismo que desde el ministerio ya prevén. Ha dicho que se puede producir un traslado de la demanda turística que hasta ahora tenían los países del Mediterráneo Oriental (por ejemplo, Turquía y Egipto) hacia el Mediterráneo Occidental (España, Grecia o Italia). También un crecimiento de las reservas de última hora, así como una "reconfiguración" del transporte aéreo. Este último punto podría presionar los aeropuertos europeos porque supone que algunos países, como por ejemplo China, busquen incrementar las conexiones directes para evitar hacer escala en algunos de los grandes aeropuertos de los países de Oriente Medio.
Récord para Semana Santa
A pesar de la inestabilidad internacional, el gobierno español prevé que esta Semana Santa se pueda alcanzar un nuevo récord en cuanto al gasto de los turistas internacionales que visitan el Estado. La tendencia en los últimos años ha sido de un crecimiento medio de este gasto muy por encima de lo que ha crecido la llegada de visitantes extranjeros. Esto, sin embargo, se ha producido en un contexto en el que los precios también se han encarecido, sobre todo desde 2021, cuando la guerra en Ucrania también derivó en una crisis energética sin precedentes.
Entre marzo y abril, periodo que comprende la Semana Santa, el ministerio de Turismo prevé que el dinero que dejan estos turistas en el Estado crezca un 3% en comparación con 2025 y se superen los 20.000 millones de euros. En cambio, durante estos dos meses la llegada de visitantes internacionales crecería solo un tímido 0,2% (la previsión es que se mantenga entre los 14.000 y 16.000 turistas extranjeros).
Finalmente, Hereu ha destacado que en los últimos años se ha palpado un crecimiento de la diversificación del turismo en el Estado, que se traduce también en una descentralización de la actividad (ya no solo el sol y la playa suponen un polo de atracción para los visitantes extranjeros) y en una desestacionalización, es decir, que la diferencia entre la temporada alta y baja no es tan pronunciada.