Así es la casa de tres pisos subastada por un euro en el centro de Valls
Los barrios históricos degradados no son excepcionales en Cataluña y ponen deberes a los ayuntamientos
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BarcelonaMientras la actualidad viene marcada por la crisis de la vivienda, una plataforma de subastas ha sacado al mercado un edificio histórico de tres plantas en el casco antiguo de Valls con un precio de partida de 1 euro. Por menos de lo que cuesta una barra de pan o un café con leche, Escrapalia ofrece un inmueble de 368 metros cuadrados con garaje y buhardilla en la capital del Alt Camp. Eso sí, para entrar a vivir hay que realizar una reforma integral.
Valls es una de las ciudades medias de Cataluña con un centro histórico degradado, igual que Manresa, Tortosa, Olot y El Vendrell, entre otras. La casa subastada por un euro tiene un valor de tasación de 76.300 euros, pero por 1 euro se puede conseguir una planta baja de 89 m2 y tres plantas más residenciales de 85 m2 cada una, con balcones de hierro forjado. Proviene del concurso de acreedores de una empresa de la zona.
Desde el Ayuntamiento aseguran que la comercialización de esta propiedad a este precio es "un caso anecdótico", en un contexto en el que "se están impulsando nuevas promociones en el centro histórico, que se llenan rápidamente, a menudo de gente joven", en pleno "esfuerzo" en marcha para relanzar el barrio.
Un caso "bastante similar"
A finales del siglo pasado la ciudadanía comenzó a abandonar gradualmente los barrios históricos para establecerse en zonas de nueva construcción o en otros municipios. La pérdida de interés de los habitantes comportó la decadencia de muchos núcleos antiguos, hasta el punto de que ahora hay inmuebles que, en la práctica, lamentan desde el Ayuntamiento de Valls, "casi no son de nadie": han ido pasando de manos en manos en sucesivas herencias, sin que nadie se haya hecho cargo.
"No hacen falta solo políticas de vivienda, sino que trabajemos en muchas actuaciones, desde incentivar el comercio local hasta mejorar la iluminación de las calles, pasando por ayudas a propietarios e inquilinos para que arreglen los inmuebles", dicen desde el gobierno municipal.
Ante esta realidad, el gobierno de Salvador Illa presentó el Plan de Barrios como una de las medidas estrella de la legislatura: recursos para que los municipios actúen en "zonas que han quedado fuera de las grandes transformaciones" y que requieren de una "actualización y puesta a punto", en palabras de la portavoz del ejecutivo, Sílvia Paneque. Aunque el Plan de Barrios va más allá de la recuperación de los centros históricos, diversos municipios se han acogido a la medida con los núcleos antiguos en el punto de mira.