El consumo y la construcción mantienen el crecimiento de la economía española

El PIB español aumentó un 2,6% interanual entre abril y junio, y un 0,7% respecto al primer trimestre

3 min
Imagen de archivo de un mercado municipal.
25/09/2026 - 20:08 h

BarcelonaLa economía española mantuvo el crecimiento durante el segundo trimestre del año, a pesar del impacto de la guerra en Irán sobre los mercados energéticos y el comercio internacional. El consumo de las familias y el papel de la construcción permitieron que el producto interior bruto (PIB, el indicador que mide el tamaño de una economía) del Estado mantuviera las buenas cifras de los últimos años, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En concreto, el PIB español creció un 2,6% entre abril y junio en comparación con el mismo periodo de 2025, y un 0,7% respecto al primer trimestre de este año. Con esta cifra, el crecimiento de la economía española se sitúa cuatro décimas por debajo de la tasa anual registrada por la economía catalana, que en el segundo trimestre creció un 3%, según publicó la semana pasada el Idescat, la agencia estadística de la Generalitat.

Además, el crecimiento español supera con creces la media europea: en el caso de los 27 estados miembros de la Unión Europea, el aumento del PIB registrado entre los meses de abril y junio fue del 1,4% en comparación con el mismo periodo del año pasado, y los países que comparten el euro como moneda propia crecieron un 1,2%. De hecho, en los últimos tres años la economía catalana y la española han tenido ritmos de crecimiento muy superiores a la de la mayoría de socios europeos.

Igualmente, las tres economías de la zona euro más grandes que la española registraron tasas inferiores a la española: Alemania e Italia cerraron el trimestre con un incremento del 1% anual, y Francia del 0,5%. "España continúa liderando entre las grandes economías avanzadas, según las últimas previsiones de los principales organismos internacionales, en un contexto todavía marcado por la incertidumbre internacional", destaca el ministerio de Economía en una declaración enviada a los medios.

La demanda interna tira del carro

La demanda interna –es decir, la actividad económica que tiene lugar estrictamente dentro del territorio del Estado– fue el principal motor de crecimiento. De hecho, de los 2,6 puntos porcentuales que creció la economía española respecto a un año atrás, la demanda interna aportó 3,5 pero el sector exterior restó 0,9, según datos del INE.

"El consumo de los hogares se consolida como uno de los principales motores de la economía, impulsado por la solidez del mercado laboral", señala el ministerio. En este sentido, cabe destacar que los hogares españoles consumieron en el segundo trimestre del año un 3,5% más que en el mismo periodo del año pasado, lo cual concuerda con los buenos datos de afiliaciones a la Seguridad Social, que se encuentran en máximos históricos. Por su parte, las administraciones públicas lo hicieron un 2,6% más.

Destaca también la buena marcha de la inversión, que aumentó un notable 5% respecto a un año antes, ocho décimas más que el aumento interanual registrado el primer trimestre de este año. Este dato es particularmente importante porque la inversión productiva de las empresas acostumbra a ser un impulsor de la productividad de la economía a medio y largo plazo, una de las grandes asignaturas pendientes del tejido empresarial catalán y español.

En cuanto a las exportaciones, aumentaron un 1,5% anual, pero las importaciones crecieron a un ritmo todavía más rápido, del 4,3%, lo cual explica el impacto negativo del sector exterior en el crecimiento. Este incremento de las importaciones se explica en buena parte por el encarecimiento de productos energéticos derivados del petróleo y el gas natural a raíz del inicio de la guerra en Irán y por el cierre, por parte de Teherán, del estrecho de Ormuz, que ha disparado los costes energéticos a escala global.

Por sectores, la construcción aumentó la actividad un 4,3% interanual, en plena crisis de vivienda. El sector servicios, que representa más de dos tercios del PIB español, también creció, aunque menos: un 2,9%.

La industria registró un incremento del 1,4%: en este ámbito está el sector manufacturero, que incrementó la actividad un 1,8% anual en el segundo trimestre. Para terminar, el sector primario sufrió una fuerte caída, del 6% en relación al segundo trimestre de 2025.

stats