La guerra dispara los precios en Europa, con el estado español como uno de los grandes afectados
España es la gran economía de la zona euro donde más se dispara la inflación
BarcelonaEl conflicto bélico en Oriente Medio ya impacta en los bolsillos de los ciudadanos europeos. El coste de la vida durante el mes de marzo se ha disparado en la eurozona, y ha situado la tasa de inflación interanual al 2,5%. El dato supone una aceleración de seis décimas respecto a febrero (1,9%), cuando los precios aún no se habían visto afectados por la escasez de materias primas fruto del corte del estrecho de Ormuz. El repunte de seis décimas supone el mayor salto de los precios en la región desde octubre de 2022, momento en que se dispararon los hidrocarburos por culpa de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Según los datos provisionales publicados este martes por Eurostat –la oficina de estadística comunitaria–, el estado español, sin embargo, se sitúa como la gran economía de la zona euro con un impacto en los precios más elevado y se aleja del objetivo del BCE, que espera situar el IPC sobre el 2%. En concreto, en España, el aumento del coste de la vida respecto a marzo de 2025 se situó en el 3,3%, lo que supone ocho décimas más que en febrero (2,5%). En comparación con otros países, Chipre e Italia –ambos al 1,5%– y Francia –1,9%– son los países menos afectados por el aumento de precios, mientras que Croacia, Lituania y Luxemburgo, con el 4,7%, el 4,5% y el 3,8%, respectivamente, encabezan el crecimiento de la zona euro.
Los precios de la energía han sido el principal culpable del fuerte aumento del último mes. De hecho, si bien la tasa de inflación de estos productos se situaba en negativo en febrero (-3,1%), durante este mes se ha disparado en la eurozona y se ha elevado hasta el 4,9% interanual. También se han encarecido, aunque de manera más reducida que durante el cálculo interanual del mes pasado, los servicios (3,2%, en comparación con el 3,4% de febrero), los alimentos, el alcohol y el tabaco (2,4%, frente al 2,5%) y los bienes industriales no energéticos (0,5%, en comparación con el 0,7%). Este hecho ha moderado una décima la inflación subyacente –que excluye la energía y los alimentos– de marzo, que se ha situado en el 2,3%.
Por encima del objetivo
A pesar de este encarecimiento tan focalizado, los combustibles han hecho que la inflación haya superado por primera vez desde principio de año el objetivo del 2% que se propone el Banco Central Europeo (BCE). Cabe recordar que, la semana pasada, la presidenta de la entidad, Christine Lagarde, aseguró que no dudarían en subir los tipos si los precios se sitúan holgadamente y de manera persistente por encima del objetivo. A pesar de ello, ahora habrá que ver cómo evolucionan los precios durante los meses entrantes: durante marzo, los expertos ya preveían un aumento de los precios interanuales de la energía, ya que durante este mes de 2025 se produjo una fuerte caída del coste de los combustibles, y se creó lo que se conoce como "efecto base" –una distorsión en la tasa de inflación interanual provocada por lo altos o bajos que se situaban los precios hace 12 meses.
Este contexto ya ha llevado a diversas entidades a rehacer sus previsiones de cara a este 2026. En concreto, el BCE previó un aumento de la inflación hace dos semanas, cuando revisó ocho décimas al alza la previsión de inflación para el 2026, hasta el 2,6%, precisamente teniendo en cuenta un posible encarecimiento del petróleo y el gas en caso de que el conflicto en Oriente Medio se alargue. Por su parte, la semana pasada, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) también rehízo sus previsiones para la eurozona, y subió 7 décimas sus proyecciones de la tasa de inflación, que prevé que se sitúe sobre el 2,6% este año. Para España, la entidad prevé un aumento del IPC del 3%, siete décimas mayor de lo que preveían en su último informe.