Bruselas apunta a los salarios bajos como un problema en el sector turístico
La Comisión Europea reconoce la "presión creciente" de algunos destinos y quiere diversificar a los visitantes
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BruselasLa manera de enfocar el turismo empieza a virar también en Bruselas. Si hasta ahora las incipientes directrices europeas giraban alrededor de la competitividad y la resiliencia del sector, ahora el ejecutivo comunitario habla de “presión creciente” sobre determinados destinos que tienen dificultades para gestionar la afluencia, sobre todo en verano, y señala los salarios bajos como un problema generalizado.
Los datos que da la UE dibujan un turismo en expansión, pero muy concentrado. Europa recibe alrededor del 40% de las llegadas internacionales del mundo y el 76% de los europeos planea un viaje en los próximos seis meses. Pero los viajes están poco repartidos: el 13% de las regiones europeas acumula el 50% de las pernoctaciones. Entre estos destinos está Cataluña, que en 2023 era la tercera región con más noches en establecimientos turísticos, según datos de Eurostat, la agencia estadística de la Comisión Europea.
A menudo, ante este escenario –ha admitido el vicepresidente ejecutivo Raffaele Fitto–, se ha dejado a la población local abandonada: “Demasiado a menudo hemos dejado que las comunidades locales afronten estas oportunidades y estos retos por su cuenta”, ha reconocido. Con este diagnóstico en la mano, la Comisión Europea ha presentado este miércoles la nueva estrategia para el turismo sostenible que quiere poner el foco en “la calidad” más que en “la cantidad” del turismo en el continente y poner en el centro las condiciones de vida de los residentes. “Tenemos que ir más allá de la persecución de cifras de visitantes y centrarnos en el valor a largo plazo protegiendo la calidad de vida de los residentes”, ha afirmado el comisario Apostolos Tzitzikostas.
Según ha detallado Fitto, el objetivo “no es simplemente atraer a más turistas a los mismos destinos”, sino dar apoyo a destinos poco conocidos y fomentar el turismo todo el año. Dicho de otra manera, la UE pretende repartir el turismo hacia lugares con potencial que ahora reciben pocos visitantes.
Ni competencias ni presupuesto
La estrategia, sin embargo, llega con poca concreción y todavía menos presupuesto. De hecho, los 18.000 millones que la Comisión cifra para el sector hasta 2027 provienen de programas ya existentes, sobre todo del fondo de recuperación. Entre las propuestas hay una Academia Europea del Turismo para formar personal, un observatorio para analizar tendencias, una red de coordinación de crisis y una alianza entre administraciones y sector.
Para gestionar la afluencia, el ejecutivo comunitario prepara una “caja de herramientas para un turismo equilibrado” y una serie de recomendaciones que tendrá a punto para el próximo verano. “Nuestro enfoque no es introducir topes de visitantes ni restricciones a los destinos populares”, ha dejado claro Tzitzikostas, que ha recordado que la decisión final es “del destino o del estado miembro”, ya que la UE no tiene competencias en el ámbito del turismo.
Bruselas tampoco ha aclarado si abordará los pisos turísticos dentro de la estrategia, que ya avaló limitar con la ley de vivienda. En este sentido, Tzitzikostas ha reconocido que estos alquileres “aportan beneficios”, pero que, cuando están muy concentrados, “pueden reducir la disponibilidad de vivienda para residentes”.