Bruselas quiere que inviertas más, pero las redes están llenas de fraudes

Un estudio de la ONG Finance Watch alerta de patrones oscuros en diversas webs y de la falta de experiencia de supuestos gurús

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Inversiones en bitcoins
27/09/2026 - 08:00 h
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BarcelonaLa Comisión Europea, preocupada por la pérdida de competitividad de la Unión Europea frente a China y los Estados Unidos, ya hace tiempo que repite un mantra para revertir la situación: los ciudadanos de la UE necesitan invertir más y tienen los medios para hacerlo.

Según datos recogidos por el Banco Central Europeo (BCE), un 80% de los hogares en la zona euro no posee ninguna acción en bolsa ni ninguna participación en fondos de inversión: una bolsa de casi 10 billones de euros en ahorros —el equivalente a un tercio de todos los activos financieros de las familias en el Viejo Continente— depositados en cuentas bancarias que ofrecen bajos rendimientos. En los Estados Unidos, por el contrario, un 65% de las familias posee participaciones en empresas, fondos o bonos del estado.

Despertar el apetito de los inversores es solo uno de los múltiples objetivos de Bruselas para impulsar la denominada autonomía estratégica. Para la Comisión Europea, canalizar todos estos recursos hacia inversiones productivas permitiría apoyar a la economía real. A pesar de las buenas intenciones, el escenario actual está lleno de peligros —especialmente en las redes— que pueden derivar en un perjuicio económico significativo, sobre todo para los consumidores vulnerables.

Un estudio publicado esta semana por la ONG Finance Watch, con sede en la capital comunitaria, alerta de todos estos peligros. A raíz de todos los recientes procesos de digitalización, el porcentaje de consumidores de la UE que hace uso de servicios bancarios en línea ha crecido del 56% al 72% entre los años 2014 y 2024. Del mismo modo, buscar información y consejos financieros en internet se ha vuelto más habitual, particularmente entre los jóvenes. En Francia, por ejemplo, un 41% de los ciudadanos entre 18 y 24 años citaba las redes sociales como su principal fuente de información en cuestiones vinculadas a la inversión, seguidos de los influenciadores en un 29% de los casos. "En el contexto de estas tendencias, es crucial que los consumidores estén adecuadamente protegidos contra las malas prácticas en línea que podrían llevarlos a tomar decisiones que no son de su interés", subraya la organización.

Patrones oscuros

Una de las negligencias más habituales en las redes son los llamados 'patrones oscuros' (dark patterns, en inglés), una serie de técnicas de diseño engañosas encaminadas a manipular a los usuarios para que actúen de forma inconsciente en contra de su voluntad. El informe hace mención a un análisis publicado por la Comisión Europea en el año 2022 donde se llegaba a la conclusión de que el 97% de las aplicaciones más populares en la UE presentaban al menos un patrón oscuro.

El estudio de Finance Watch, de hecho, ha estudiado un total de 24 instituciones financieras —incluidos bancos tradicionales, neobancos y plataformas de negociación, algunas en el Estado— y ha identificado numerosas técnicas más que cuestionables. Dar más prominencia a ciertas opciones cuando se pide a los consumidores que hagan una elección, crear un falso sentimiento de urgencia para presionar a los usuarios a la hora de comprar un producto o emplear lenguaje emocional o de vergüenza son solo algunos ejemplos.

"La situación es mala. [...] Dado que operamos en un entorno arriesgado, es un problema que hay que abordar con urgencia", señala en declaraciones al ARA el autor del informe, Peter Norwood. Si bien el experto reivindica la importancia de tener una buena educación financiera, reconoce que las tácticas utilizadas en portales en línea son tan complejas que es complicado detectarlas.

La figura de los 'finfluencers'

El estudio también analiza 15 influenciadores financieros —también conocidos como finfluencers— de España, Alemania, la República Checa y Hungría, una figura bajo la lupa de los organismos reguladores. Las conclusiones son alarmantes: del total, ninguno de ellos poseía una licencia de asesoramiento financiero o cualquier otra credencial regulada. Al mismo tiempo, cerca de un 60% no revelaban adecuadamente los riesgos asociados a los productos de inversión que aconsejaban. En paralelo, al menos en un 30% de los casos en los que el influenciador tenía una relación comercial con un proveedor de servicios financieros, el aviso legal era difícil de detectar.

Por mucho que los expertos desaconsejen acudir a las redes para decidir cómo invertir, creen que es fundamental impulsar nuevas leyes para regular estas prácticas dudosas. Es aquí donde aparece la ley de equidad digital europea (Digital Fairness Act, en inglés), una iniciativa destinada a actualizar la legislación comunitaria en materia de consumo y adaptarla dentro del nuevo entorno de la economía digital. Está previsto que la Comisión Europea presente la propuesta a finales de este año. "Es un texto muy importante porque introducirá normas vinculantes que abordarán de forma específica los patrones oscuros y el diseño de las webs", sostiene Norwood. "Es la oportunidad para prohibir las malas prácticas [...] y las promociones de los influenciadores cuando sea necesario", resume.

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