Contabilidad

"Es el nacimiento de una profesión totalmente nueva": faltan auditores jóvenes, mujeres y más tecnológicos

El sector promueve la formación para cumplir con las nuevas exigencias de sostenibilidad

Barcelona"Retener y atraer talento, sobre todo joven". Éste es el principal reto del sector de la auditoría, explica Joan Vall, presidente del Colegio de Censores Jurados de Cuentas de Cataluña. La media de edad en la profesión es de 57 años. Hay otro factor que también quiere revertir a este colegio, que es el sesgo de género. "Dentro de nuestro colectivo hay un 80% de hombres y un 20% de mujeres, entre la gente que son socios [de una auditora] o que, de algún modo, firman informes de auditoría", explica Valle, para quien uno de los desafíos más importantes es conseguir la equidad de género en esta actividad.

Según explica, en la base de la profesión hay mucha más igualdad de género, pero después muchas mujeres desiertan y el mundo de los auditores se convierte prácticamente en un territorio de hombres. "Queremos asegurarnos de que no se pierda el talento femenino", dice Vall en el ARA, aunque reconoce que el reto es difícil, porque la profesión pide cada vez más perfiles tecnológicos, los denominados STEM, y en las universidades son estudios en el que todavía predomina la presencia masculina. "Estamos trabajando, vía las universidades, porque, de algún modo, [las mujeres] quieran acceder", explica Vall.

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Rejuvenecer la profesión y feminizarla son las grandes asignaturas pendientes para los auditores, pero hay otras. Una muy importante es la irrupción de las nuevas tecnologías y, ahora, la inteligencia artificial. Vall explica que "la tecnología nos está afectando muchísimo" porque "facilita agilizar las labores rutinarias", pero eso ha cambiado el perfil profesional. No son necesarios sólo economistas para estudiar facturas, también hacen falta especialistas tecnológicos, ingenieros e informáticos, para poder realizar una auditoría que pueda detectar anomalías.

La tecnología, explica el presidente del Colegio de Censores Jurados de Cuentas, facilita la labor del auditor, pero también es un riesgo. "Podríamos perder el pensamiento crítico que en un auditor es fundamental", indica. La irrupción, por ejemplo, de la inteligencia artificial, puede facilitar el trabajo del auditor, pero, al mismo tiempo, existe el riesgo de que los clientes utilicen estas tecnologías para maquillar sus cuentas. "La utilización de estos datos puede hacer que se pueda llegar a manipular un poco la información –indica Vall, y añade–. Un ingeniero me dijo que llegará un momento en que tú, con el uso del móvil, no sabrás qué es verdad y qué es mentira. En el periodismo está ocurriendo.

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La profesión está, a consecuencia de la irrupción tecnológica, en plena transformación. "Antes los auditores venían de los estudios de administración de empresa, de economía, y ahora lo que estamos contratando son matemáticos, estadísticos e ingenieros, porque decimos que nuestra labor es ya más multidisciplinaria", explica. Además, Vall destaca la importancia de los informáticos para proteger y custodiar la información de las empresas y, al mismo tiempo, para auditar la integridad de los sistemas frente a posibles ciberataques.

Criterios sostenibles

Pero el sector no necesitará sólo perfiles tecnológicos. También serán necesarios nuevos especialistas en los denominados criterios medioambientales, de sostenibilidad y gobernanza (ESG). "Existe una nueva directiva comunitaria que obliga a las empresas a presentar un informe de sostenibilidad corporativa", dice Vall, y recuerda que el gobierno español ya está preparando la transposición de esta norma europea.

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Este tipo de informe englobará los temas de acción climática, sociales y de gobernanza. "Tendrá que cambiar nuestro perfil como auditor", explica. El problema, indica Vall, es que no hay estudios para preparar a este tipo de especialistas, que necesitarán tanto el sector de la auditoría como las propias empresas. "Ahora tendremos que incorporar otros perfiles: social, climático, de recursos humanos, de gobernanza... ¿Qué estamos haciendo nosotros? Formación", indica el presidente del Colegio de Censores Jurados de Cuentas. Sin embargo, avisa de que "las universidades no están preparadas para formar la cantidad de gente que se pedirá para este tipo de perfiles". "Al final es el nacimiento de una profesión totalmente nueva", indica Vall.