Tecnología

Ola de despidos en las tecnológicas

Empresas del sector se aprietan el cinturón ante el frenazo de la inversión y se apresuran para ser rentables

Barcelona"Me sabe mal". Con estas palabras, el consejero delegado de Carvana, Ernest Garcia III, se despedía a mediados de mayo de unos 2.500 trabajadores de su portal de venta de coches usados. El empresario comunicó con un correo electrónico interno que el 12% de la plantilla –sobre todo personal del departamento de operaciones– iba directo a la calle. Los afectados supieron que eran parte de este recorte masivo cuando los convocaron a una llamada de Zoom con una responsable de recursos humanos con el único propósito de hacer efectivos sus despidos. "¡Fue una falta de respeto tan grande!", explicaba a la cadena CBS una de las trabajadoras a quienes esta decisión ha dejado sin trabajo. En los tres trimestres anteriores, Carvana había tenido problemas para cumplir las expectativas de los inversores y defendió la medida como una solución para recuperar la rentabilidad.

Esta historia podría ser un caso anecdótico en el que una empresa pasa por un momento delicado y decide reducir gastos por la vía de los despidos, pero lo cierto es que los recortes de personal empiezan a ser una tónica habitual para algunas empresas tecnológicas (de Silicon Valley y de todo el mundo) que en los últimos meses han chocado contra la realidad después de unos años de crecimiento hiperbólico.

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El consejero delegado de la fintech Bolt, Maju Kuruvilla, también ha escrito esta semana lo que consideraba "uno de los mensajes más difíciles que ha tenido que enviar nunca". "No es ningún secreto que las condiciones de mercado de nuestra industria y el sector tecnológico están cambiando, y contra los retos macro, hemos tomado medidas para adaptar nuestro negocio", aseguraba el directivo. Esta justificación era la antesala de un anuncio: unos 250 trabajadores despedidos, una tercera parte de la plantilla de la compañía, que ofrece un sistema de compra por internet en un solo clic. La noticia caía como un cubo de agua fría porque hacía pocos meses que los empleados habían sabido que los inversores valoraban la empresa de San Francisco en 11.000 millones de dólares, once veces el mínimo para ser considerado un unicornio. "Hoy es un día duro. Durante las últimas semanas se había hecho cada vez más obvio que [este momento] se aproximaba, pero es igualmente difícil de asimilarlo", escribía uno de los despedidos en Blind, una plataforma para dejar comentarios anónimos sobre las empresas donde has trabajado.

Otra start-up de tecnología financiera, la sueca Klarna, dio el mismo disgusto al 10% de su plantilla en un mensaje grabado en vídeo de su consejero delegado, Sebastian Siemiatkowski. "Por mucho que nos gustaría que fuera el caso, no existimos en una burbuja", apuntaba. A continuación, el directivo citaba la "innecesaria guerra en Ucrania" y un "remarcable incremento de la inflación" para explicar que cerca de 700 trabajadores ya no tienen lugar en la empresa. La cifra es parecida en el caso de la compañía de cocinas fantasma norteamericana Reef, que este mes se ha deshecho del 5% de la fuerza de trabajo, unas 750 personas. Hace solo dos años, este negocio conseguía 1.000 millones de dólares de financiación de varios inversores, entre los cuales estaba el gigante del capital riesgo tecnológico Softbank.

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El fenómeno de los despidos en empresas digitales ha cogido suficiente dimensión para que ya circule por las redes la página Layoffs.fyi, un recuento de todos los recortes que se han hecho en el sector desde el inicio de la pandemia. Aparecen 718 start-ups, que ya han echado a casi 125.000 trabajadores. Como parte del proyecto, el portal también enlaza los contactos de las personas que han perdido su lugar de trabajo y han dado el consentimiento para aparecer en la lista para ayudarles a encontrar una alternativa.

Modelos sin rentabilidad

"Los mercados se están ajustando. Aquellas valoraciones que rozaban el cielo y que algunos negocios basados en el crecimiento habían logrado en los últimos dos años ahora pasan por un escrutinio considerable y muchos inversores están decidiendo que no aguantan más", explicaba el analista de la firma AJ Bell Danni Hewson. Después de un 2021 de récords, la plataforma de información empresarial CB Insights detectó un frenazo a principios de este año. La financiación a nivel global de los primeros tres meses del año se quedó en 143.900 millones de dólares conseguidos en 8.835 operaciones, casi un 20% menos que el trimestre anterior. Era la primera vez desde el inicio de la pandemia que no se mejoraban los últimos datos.

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Las empresas digitales que han optado por apretarse el cinturón son de sectores diversos, pero muchas comparten un común denominador. Hasta ahora a los inversores no les preocupaba tanto que sus modelos de negocio se basaran en invertir mucho al crecer sin registrar beneficios. A modo de ejemplo, esta misma semana los supermercados exprés Gorillas y Getir han anunciado que despedirán a 300 y 4.500 trabajadores, respectivamente.