L'ARA galardona la tecnología catalana con impacto en los primeros premios FAR
Los ganadores aportan soluciones innovadoras en sectores desde la salud hasta la agricultura o la movilidad
-
CAT -
ENG
BarcelonaCataluña saca, siempre que hay un foro, pecho de su capacidad para innovar. Empresas emergentes, hubs digitales, inversiones internacionales; encuentran cada vez más su casa en el Principado. Las cifras de la tecnología, sin embargo, cuantifican un montón de proyectos que, en palabras de la directora del ARA, Esther Vera, "trabajan para buscar soluciones no muy complejas a problemas muy complejos". Para dar voz —y poner unos merecidos laureles— a un puñado de estas iniciativas, el diario ha celebrado este jueves la primera edición de los premios FAR, dedicados a la tecnología con impacto en la sociedad; en ámbitos tan diversos como la educación, la salud o la preservación del medio ambiente. La velada ha sido conducida por las periodistas Laura Rosel y Cristina Sàez.
En esta primera gala, celebrada en el MACBA y que ha contado con la colaboración del Banco Santander, Cellnex y la Generalitat de Catalunya, los premios FAR han reconocido a cinco empresas que aplican la tecnología allí donde es más necesaria. En una intervención durante el certamen, la consejera de Investigación y Universidades del Gobierno, Núria Montserrat, ha alabado la iniciativa, así como su título, que ha considerado un gran acierto. "Recuerda al faro de Alejandría, una infraestructura que sirvió para guiar e instruir, recogida en muchas obras para poner luz en aquello que es importante", ha celebrado la consejera.
Un espíritu que también ha reflejado Esther Vera, quien ha recordado que si bien "el progreso tecnológico es acumulativo, a menudo el progreso moral, ético y social no lo es". Las soluciones destacadas en los premios FAR quieren poner remedio a esta disfunción histórica.
Contra el pesimismo
Las iniciativas que han salido con una estatuilla de los premios FAR demuestran la tesis que ha expuesto Genís Roca, experto en tecnología y presidente de Accent Obert: en la tecnología catalana no hay lugar para deprimirse "Hay un cierto pesimismo alrededor del hecho digital —ha observado Roca— que no comparto. Tenemos grandísimas oportunidades y grandísimas responsabilidades", ha razonado. Una actitud halagadora que comparte Laia Corbella, la flamante directora ejecutiva de la fundación Mobile World Capital, que ha elevado a Barcelona y Cataluña a "un hub tecnológico". "Y no hay que argumentar que lo son", ha sentenciado.
Según la ejecutiva, el talento digital, que hoy en día es "una infraestructura de país", genera buena parte del valor que puede ofrecer el Principado. "La primera pregunta que hace una empresa cuando quiere venir es qué capacidad tenemos para generar y retener talento", ha recordado. La competición, sin embargo, es feroz e internacional. "Es una batalla de ciudades: competimos con Shanghái, con Berlín...", ha enumerado. En este sentido, ha puesto el foco en las empresas premiadas en la gala, de quienes ha destacado la capacidad de generar "referentes para incentivar vocaciones y elegir preferencias". "Cuesta mucho, si no tenemos, definir hacia dónde queremos ir", ha reiterado. Los premios FAR, así, buscan señalar el camino.
Mercado e ideas
Buena parte de la actividad tecnológica puntera que se ha generado en Cataluña parte de unas infraestructuras de conocimiento de lo más competitivas. Entre las más destacadas consta el Instituto de Ciencias Fotónicas. Su fundador, Lluís Torner, ha sido una de las voces autorizadas de la velada. Torner ha aceptado la relevancia de la transferencia tecnológica, el motor para hacer llegar los avances científicos allí donde se pueden utilizar. Ahora bien, ha alertado contra un foco excesivo en los saltos al mercado: "nos debemos enfocar en transferir, pero también en continuar generando ideas". Al fin y al cabo, ha subrayado, los científicos "quieren que aquello que investigan sea útil". "Que aquello que investigan llegue al mercado y acabe mejorando la vida de la gente es un premio espectacular", ha asegurado.
Por su parte, el rector de la Universidad Politécnica de Cataluña, Francesc Torres, ha hecho suyo el reto de trasladar el conocimiento al uso diario; una tarea que la escuela cumple, defiende, "a través de sus graduados". "Cada vez intentamos que los perfiles que salen de ella se acerquen más a aquello que necesitan las empresas", ha continuado. Más allá de las ideas de vanguardia, más que presentes en Cataluña, Torres ha arrojado luz sobre "una industria muy activa, muy exportadora y muy competitiva" de la cual el país puede hacer gala. Buena parte de la tarea del ecosistema catalán de conocimiento, pues, es la de mantener la excelencia también en los ámbitos productivos del día a día.
Los premiados de la noche
Entre los galardonados de la velada en los FAR, haciendo honor a su propósito, ha habido proyectos con metas como la detección rápida del cáncer de mama, la accesibilidad en la educación de los niños o el acompañamiento y el cuidado de personas mayores. En el ámbito de la Innovación en salud, el reconocimiento ha ido a parar a The Blue Box, una de las empresas emergentes biotecnológicas de referencia en el ecosistema catalán en los últimos años. La empresa ha desarrollado una tecnología para hacer una prueba rápida, no invasiva y sin radiación para facilitar la detección precoz de un tumor de mama. La tecnología de la compañía es capaz de detectar marcadores compatibles con este tipo de cáncer en una muestra de orina. La directora ejecutiva de la compañía, Judit Giró, ha hecho suya la máxima de la velada, defendiendo que "la tecnología y la innovación no tienen sentido si no se dedican a hacer algo bueno en el mundo".
El ganador del premio FAR a la transformación en educación demuestra que las pantallas, bien dirigidas por los docentes, pueden ser una herramienta de aprendizaje esencial. El reconocimiento ha ido a parar a Nextus Social Learning, una plataforma audiovisual con más de 2.000 recursos educativos que ofrece a los profesores recursos educativos para llevar al aula los aprendizajes de documentales y otros materiales didácticos. El responsable de proyecto en la empresa, Eloi Trullàs, ha reivindicado la capacidad de lo audiovisual para "ayudar a fomentar mentes críticas" entre los estudiantes.
Lejos de la incertidumbre que pueden generar en las escalas más alejadas de la sociedad, la inteligencia artificial y la robótica pueden tener aplicaciones más que deseadas. Así lo demuestra Som Care, la ganadora del premio a la contribución social y comunitaria. El proyecto, que forma parte del Grup Saltó, combina la robótica social y la IA para acompañar a personas mayores y dependientes, y facilitar las tareas de los profesionales sociosanitarios poniendo "la tecnología al servicio de las personas". Además del premio sectorial, Som Care también se ha llevado el gran premio del jurado de esta primera edición de los premios FAR. Jaume Saltó, consejero delegado del Grup Saltó, ha enfatizado la importancia de hacer un reconocimiento a "las empresas que trabajan con un propósito".
El mar es, cada vez más, un acompañante del ecosistema empresarial local, especialmente en una Barcelona cada vez más consciente del alcance de la economía azul. En el ámbito de la preservación del medio ambiente, la sostenibilidad y la movilidad, el galardonado ha sido Bound4blue, que ha desarrollado una tecnología de propulsión para barcos basada en el viento, la vela eSAIL, que permite reducir el consumo de combustibles fósiles y las emisiones vinculadas con la movilidad marítima. Lorena Herreros, directora de marketing y comunicaciones digitales de la empresa, ha recordado su camino: "Todo empezó en una nave de Rubí hace 10 años, y la idea se ha hecho realidad: somos casi 100 personas".
En un momento en el cual la soberanía alimentaria, y su carácter sostenible, está en el centro del debate europeo. La ganadora del premio al desarrollo rural demuestra que se puede garantizar la sostenibilidad de la actividad agrícola; y que se puede hacer, además, desde el mismo territorio. Altinco, una compañía del grupo Cerestia-MatHolding, desarrolla desde Mollerussa bioestimulantes y soluciones de biocontrol que ayudan a cultivar cultivos más eficientes y con menos residuos. El director general de Altinco, Joan Minguella, ha reivindicado su proyecto, "muy ambicioso y con mucha capacidad transformadora de la agricultura". "Tenemos la oportunidad de transformar la agricultura tanto a escala nacional como mundial", ha concluido.