La importancia del Senado en la próxima legislatura
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BarcelonaHabitualmente, la noche de las elecciones se otorga poca atención a los resultados en el Senado. Pero esta vez parece que será diferente. Tanto la izquierda como la derecha han entendido que el control de la cámara alta puede ser clave en una legislatura que, gane quien gane, se prevé de alto voltaje político. Por eso, el PSOE y el Frente Amplio se han apresurado a pactar candidaturas conjuntas y ahora el PP y Vox, que ya no esconden la intención de gobernar juntos, como sí pasó en 2023, exploran fórmulas de colaboración.
Pero ¿por qué pueden ser tan importantes las elecciones al Senado? Básicamente, existe el peligro de que una mayoría reforzada de 168 senadores del PP y Vox, combinada con una mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, permita a estos dos partidos elegir a los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional que elige la cámara alta, y que tradicionalmente se repartían entre los partidos mayoritarios, el PP y el PSOE. De esta manera, los conservadores neutralizarían la mayoría progresista actual y la izquierda se quedaría sin palancas para frenar posibles leyes, o interpretaciones de leyes, que signifiquen un retroceso en derechos civiles adquiridos.
Pero el peligro de una supermayoría conservadora en el Congreso y en el Senado va mucho más allá. El PP y Vox tendrían luz verde para asaltar el CGPJ y controlar así los nombramientos de los principales tribunales del Estado, tendrían mayoría en el consejo de administración de RTVE y el resto de empresas públicas y, esto es lo más peligroso, podrían incluso iniciar cambios menores en la Constitución. Con una mayoría cualificada PP y Vox tendrían vía libre incluso para aplicar el artículo 155 e intervenir el poder de una autonomía molesta, como por ejemplo la catalana. Conociendo los planes recentralizadores y el ánimo de venganza que la derecha española ha incubado durante los últimos años contra Pedro Sánchez y sus socios (entre ellos, los soberanistas catalanes), no es extraño que esta vez el Senado se convierta en una pieza especialmente codiciada.
Ya durante la legislatura actual el PP ha convertido esta cámara en su patio particular, vaciándola de su misión original, que era representar a los territorios, para convertirla en un ariete contra el gobierno de Pedro Sánchez. El PP ha utilizado su mayoría actual para dilatar la aprobación de leyes o entorpecer la actividad legislativa en general, y también para crear numerosas comisiones de investigación, siempre, sin embargo, en la misma dirección. Con estos precedentes, es evidente que el PP y Vox intentarán retener la mayoría en el Senado por todos los medios para evitar que la izquierda, en el caso de ser desalojada del poder, pueda contar con algún contrapeso.
En definitiva, el 29-N no solo está en juego la victoria de las derechas o las izquierdas en España, sino, en el caso probable de que ganen las primeras, como indican la mayoría de las encuestas, cuál es el alcance de esta victoria y qué poder institucional acumulan para llevar a cabo sus planes. En esta batalla el voto al Senado, pues, será una de las claves que determinará los límites de su poder.