La ley de amnistía se abre camino
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BarcelonaAlgún día se tendrá que reconstruir la historia de cómo la magistratura española se conjuró para impedir la aplicación de una ley aprobada democráticamente por el Congreso de los Diputados, como lo fue la amnistía para los condenados y acusados por el Procés, pero por suerte más de tres años después de su entrada en vigor se empieza a ver la luz al final del túnel. Este martes, 22 de septiembre, se ha materializado la mayoría en el Tribunal Constitucional para remover el último obstáculo colocado por el Tribunal Supremo, que es el de considerar que el delito de malversación no es amnistiable. El pleno del TC ha tumbado la ponencia del magistrado conservador José María Macías donde se sostenía esta tesis y se desestimaba el recurso de Jordi Turull contra la decisión de no aplicarle la amnistía. Ahora Macías deberá redactar otra ponencia en sentido contrario.
En todo caso, el presidente del TC, Cándido Conde-Pumpido, tiene una bala en la recámara para evitar cualquier maniobra dilatoria de Macías, y es cambiar el orden del día para incluir en el próximo pleno el recurso de Dolors Bassa, que le tocó a él, y según diversas fuentes ya tendría incluso redactada la resolución. Así, pase lo que pase, en el próximo pleno del TC, previsto para la semana del 5 al 9 de octubre, está asegurada la aprobación de la sentencia que abrirá las puertas a la aplicación total de la amnistía a todos los líderes políticos del Procés. Después será el turno, en el caso concreto de Carles Puigdemont, del juez instructor Pablo Llarena, que deberá levantar la orden de detención, y del Tribunal Supremo, que deberá archivar definitivamente todas las causas relacionadas con el Procés que todavía mantiene abiertas. La previsión es, pues, que Carles Puigdemont y el resto de exiliados puedan volver a Cataluña a lo largo del próximo mes de octubre. A otros líderes, como al mismo Turull y a Oriol Junqueras, se les levantará la inhabilitación, de manera que ya podrán concurrir con normalidad a unas elecciones y ocupar un cargo público. Será, sin duda, el final de un largo camino que empezó primero con los indultos, continuó con la derogación del delito de sedición y después con las negociaciones para la investidura de Pedro Sánchez.
Desde Cataluña quizás no se es lo suficientemente consciente de las implicaciones que ha tenido la amnistía para el sistema político español y su estado profundo. Fue esta ley la que provocó el famoso "el que pueda hacer que haga" de José María Aznar, que originó una ofensiva nunca vista contra un gobierno español desde los poderes fácticos del Estado, especialmente el judicial, pero también el económico y el mediático. El presidente Puigdemont ha dicho que cuando vuelva quiere tomar el pulso del país, y seguramente comprobará de primera mano que muchas cosas han cambiado desde 2017 en Cataluña, pero también en España. Básicamente, que la hostilidad que sectores del Estado y de la derecha política española han tenido históricamente contra las aspiraciones nacionales de Cataluña se ha extendido ahora también al actual PSOE y, muy concretamente, contra su líder, Pedro Sánchez.