Mao era un dictador (y se tiene que poder decir)

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Mbappé, celebrando el primer gol contra Suecia
27/10/2026 - 19:48 h

BarcelonaUn comentario inocente del jugador del Real Madrid Kylian Mbappé en un programa de televisión donde dijo que uno de los memes sobre él que más le gusta es uno en el que su rostro se funde con el de Mao Zedong, a quien calificó de "dictador", ha provocado un auténtico terremoto entre China y el futbolista francés y, por extensión, el Real Madrid y la liga española. Al margen de la retirada de algunos patrocinios de productos chinos a la estrella francesa, la reacción más contundente ha sido la de la televisión china, que ha cancelado las emisiones de la liga española y de cualquier partido donde juegue Mbappé. La reacción inmediata del mismo Mbappé y de la liga española ha sido pedir disculpas, casi de rodillas, con la esperanza de que China no cumpla sus amenazas y no haya un perjuicio económico para la Liga.

No deja de ser curioso ver a una persona como Javier Tebas, actual presidente de la Liga y que de joven militó en Fuerza Nueva, pidiendo disculpas porque un jugador haya calificado al comunista Mao Zedong de dictador. Sobre todo porque si hay un apelativo que encaja con gran exactitud al que fue el dirigente chino es el de dictador. Un dictador, además, especialmente sanguinario, ya que bajo su régimen se estima que murieron entre 40 y 70 millones de chinos entre la hambruna provocada por las colectivizaciones del llamado Gran Salto Adelante y las purgas y ejecuciones de la Revolución Cultural.

Que China prohíba a sus ciudadanos criticar a los dirigentes comunistas del pasado es una buena muestra de su carácter dictatorial, pero que además quiera imponer esta visión al resto del mundo mediante un chantaje económico es una línea que los demócratas no podemos aceptar ni normalizar. ¿Quién es China para imponer a un ciudadano europeo qué puede y qué no puede decir? ¿Por qué debemos aceptar que se lamine nuestro derecho a la libertad de expresión y que se manipule la historia? Mao Zedong fue un dictador, y se debe poder decir sin ninguna restricción.

Lamentablemente, el mundo del deporte, y especialmente el fútbol, ha entrado en una dinámica ultracapitalista donde todos los valores occidentales pasan a segundo término ante el poder del dinero. Lo vimos por ejemplo con el Mundial de Qatar y los derechos de las mujeres, o también en la reciente Copa del Mundo de los Estados Unidos, donde algunas delegaciones de países del Tercer Mundo fueron humilladas por la policía norteamericana con registros y un trato vejatorio. ¿Qué ejemplo se está transmitiendo a los futuros deportistas? ¿Que quien paga manda y que, por tanto, tienes que renunciar a tus derechos individuales para no molestar a los regímenes autocráticos que te financian?

China utiliza su descomunal fuerza económica para imponer su voluntad. Pero se echa en falta un poco de autoestima por parte de los europeos a la hora de defender valores que creíamos incuestionables. Y de la misma manera que en 2015 millones de personas en todo el mundo dijeron aquello de Je suis Charlie (por la revista Charlie Hebdo, atacada por los yihadistas por haber publicado una caricatura de Mahoma), ahora quizás habría que recordar simplemente que Mao Zedong fue un dictador.

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