Pendientes aún del viento y la nieve a las puertas de los días clave de Semana Santa
A mediados de semana habrá la traca final de la inestabilidad
BarcelonaEn general, el viento ha perdido mucha extensión este lunes, pero la tramontana ha continuado soplando con mucha fuerza en las cumbres del Pirineo y en el Alt Empordà, donde se han vuelto a superar ampliamente los 100 km/h de forma local. Destacan los 158 km/h alcanzados en Portbou y los 99 en el pantano de Darnius-Boadella (Alt Empordà), los 138 de Boí (cota 2.537 m, Alta Ribagorça), los 105 en la Tosa d'Alp (cota 2.478 m, Cerdanya) y los 90 de Molló (Ripollès). Todo ello después de que el temporal del domingo dejara 168 km/h en Portbou como racha más extrema alcanzada en todo el país. Los próximos días el viento se mantendrá, e incluso se acentuará en los extremos. El martes volverá a nevar en la cara norte pirenaica, y el miércoles nos cruzará un nuevo frente que reactivará la nevada en gran parte del Pirineo, con temperaturas a raya. Pero los mapas mantienen que los días clave de Semana Santa estarán marcados por la calma en general y la subida más clara de los termómetros.
Martes: viento y sol, con excepciones
Este martes, último día de marzo, el tiempo se mantendrá similar al del lunes, con sol en general y más nubes en el Pirineo, donde se mantendrán las precipitaciones en la cara norte. La cota de nieve se moverá entre los 1.400 y los 1.200 m. El viento de mistral y tramontana continuará soplando en los extremos del país, e incluso se reforzará más. Las ráfagas serán especialmente fuertes en las cumbres del Pirineo y Prepirineo –con ventisca– y en todo el Empordà, pero las ventoleras también pueden ser destacadas en el Ebro y al sur del Camp de Tarragona, en Castellón y en Menorca. Se volverán a superar los 100 km/h en algunos casos. El Meteocat y la Aemet mantienen activadas las alertas por fuerte viento en diversas comarcas.
Todo ello con una clara subida de las temperaturas mínimas, después de las heladas tardías y extensas de la madrugada del lunes en puntos del interior y del prelitoral. Por lo tanto, el frío será más moderado a primera hora, y el campesinado deberá estar menos alerta la noche del martes al miércoles. Las máximas bajarán en el Pirineo y en la costa central, aquí a causa de la entrada de vientos marítmos más frescos. En cambio, el mercurio subirá en el sur y en Poniente. Muchos valores se moverán entre los 16 y los 21 °C, claramente más bajos en áreas de montaña.
Último embate del fuerte viento y la nieve
El miércoles nos cruzará un nuevo frente frío que reactivará la nevada en gran parte del Pirineo a partir de los 1.000 o 1.200 m tan solo. Un episodio que afectará especialmente la cara norte, pero que también saltará a la cara sur. Precaución todavía estos días si estamos en el Pirineo: hay que llevar el vehículo bien equipado. La nevada puede durar hasta el jueves, con fuerte viento en los extremos y ventisca en las cotas altas y medias pirenaicas. Tampoco se descarta algún chubasco entre Girona y Barcelona la madrugada del miércoles al jueves.
Pero a partir de entonces el anticiclón de las Azores finalmente nos abrazará, y eso hará que a partir del viernes el tiempo esté mucho más tranquilo. Por lo tanto, los días clave de Semana Santa, en los que la mayoría de la población tiene fiesta, estarán marcados por la estabilidad y la bonanza. Los termómetros subirán más, con mediodías muy suaves.