Portbou, en el Alt Empordà, ha registrado la noche más cálida desde que se tienen registros en Cataluña. La temperatura mínima no ha bajado de los 31,9 °C en ningún momento, debido al viento recalentado de tramontana. Es lo que se conoce como noche abrasadora. Todo ello es el preludio de un día que será sofocante.