SOM Care: robots sociales al servicio de las personas mayores
Grupo Saltó, especializada en robótica e inteligencia artificial, gana el Premio Cohesión y el Premio Especial del Jurado de los Premios FAR del diario ARA con SOM Care, una plataforma que combate la soledad y mejora la atención a las personas mayores
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¿Puede un robot suplir el contacto humano para combatir la soledad? La pregunta parece de ciencia ficción, e incluso hace temer el peor de los finales, como en las películas del género. Nada más lejos de la realidad. La robótica, junto con la inteligencia artificial, se pueden convertir en una herramienta más en el cuidado asistencial de las personas como lo hace SOM Care, del Group Saltó, la gran ganadora de los Premios FAR que ha recibido la distinción a la mejor empresa en la categoría Cohesión y también el Premio Especial del Jurado.
El doble reconocimiento pone sobre la mesa la utilidad humana de la tecnología y la apuesta por la innovación con finalidad social. SOM Care, especializada en la atención a las personas mayores y dependientes, aplica la robótica y la inteligencia artificial para mejorar la autonomía de las personas y complementa el trabajo de los profesionales sociosanitarios. Forma parte de SOM Solutions, la plataforma de optimización de procesos en la que Group Saltó da respuesta a otros sectores como la logística, la agricultura y las energías renovables.
Group Saltó es una empresa tecnológica catalana con sede en Lérida que ha hecho de la robótica social y la inteligencia artificial una de sus principales líneas de innovación. Su fundador, Jaume Saltó, vinculado al sector tecnológico desde hace más de tres décadas, dio el salto del mantenimiento de equipos electrónicos al desarrollo de software, la inteligencia artificial y la robótica asistencial, transformando una empresa de servicios técnicos en un grupo tecnológico con más de 250 profesionales y presencia en diferentes ciudades españolas.
El robot TEMI
SOM Care, especializada en la atención a las personas mayores y dependientes, defiende la aplicación de la robótica y la inteligencia artificial para mejorar la autonomía de las personas. Es una plataforma de cuidados inteligentes que combina robótica social, IA y monitorización remota para dar apoyo a las personas mayores o en situación de dependencia.
A diferencia de la teleasistencia convencional, centrada principalmente en la activación de alarmas cuando hay una emergencia, SOM Care busca incorporar también una dimensión preventiva y de acompañamiento cotidiano en forma de robot. TEMI, uno de los productos y soluciones robóticas que impulsa la empresa para la asistencia en el hogar y en entornos sociosanitarios, es un robot móvil con pantalla, cámara y capacidades de interacción y está pensado para convivir con la persona, facilitar la comunicación, ofrecer acompañamiento y dar apoyo en determinadas rutinas diarias.
Este robot social, junto con el dispositivo de mesa MAIA, son dos de los ingenios en los que el Group Saltó centra ahora sus avances. A diferencia de TEMI, MAIA es la alternativa compacta y transportable, sin la movilidad de un robot. Ambos integran funciones de SOM Care y permiten conectar dispositivos de salud y compartir información con los profesionales.
De hecho, SOM Care no es solo un robot, sino un ecosistema tecnológico que puede funcionar con diferentes dispositivos. Facilita la interacción diaria con la persona usuaria y contribuye a reducir el aislamiento; ayuda a seguir rutinas en medicación, citas y otras actividades programadas; recoge información sobre hábitos cotidianos, actividad y determinados datos de salud; avisa a los profesionales y cuidadores ante posibles anomalías o situaciones de riesgo; facilita la comunicación con familiares y profesionales sociosanitarios y adapta el seguimiento a las necesidades de cada persona.
La plataforma puede integrar dispositivos de medida como tensiómetros, termómetros, básculas y pulsioxímetros. Estos datos pueden ayudar a los profesionales a realizar un seguimiento remoto y a decidir cuándo conviene intervenir.
Un cambio de modelo
Entre los proyectos llevados a cabo, destaca el despliegue de 600 robots en residencias y domicilios particulares en Barcelona, en una prueba piloto con el Ayuntamiento de Barcelona. En algunas residencias de Suara Cooperativas ya se utilizan robots sociales como herramienta complementaria de acompañamiento y atención. En Golmés, en el Pla d'Urgell, cinco personas mayores han participado en una prueba piloto con robots TEMI, en colaboración con el IRBLleida, para estudiar su impacto sobre la autonomía y el apoyo a los cuidadores, y en la Seu d'Urgell se realiza un seguimiento remoto de la medicación de personas mayores desde la atención primaria, en un proyecto impulsado por IDAPA e i2CAT.
Todas y cada una de estas iniciativas hablan del gran potencial de esta tecnología social, también en el ámbito de las políticas públicas de inversión en un asunto tan complejo como es el envejecimiento de la población y los nuevos retos que plantea.
SOM Care propone un cambio sustancial en el modelo de atención a las personas mayores y dependientes, pasando de un sistema reactivo, que actúa cuando se produce una emergencia, a un modelo preventivo capaz de identificar señales de riesgo y anticiparse a posibles incidencias. Esta transformación, que combina tecnología, prevención y autonomía personal, no pretende sustituir el contacto humano, sino complementarlo y reforzarlo y, a la vez, aliviar la carga tanto humana como económica.
Un nuevo paradigma
La posibilidad de reducir urgencias y hospitalizaciones evitables, optimizar los recursos y mejorar la calidad asistencial abre nuevas perspectivas en un contexto de envejecimiento de la población y de presión creciente en el sistema. El modelo también apuesta por potenciar la atención domiciliaria, facilitar las tareas cotidianas de las personas mayores y hacer un seguimiento a distancia de las actividades de la vida diaria (AVD), para favorecer su autonomía y la seguridad.
Durante décadas las historias de robots han alimentado nuestro imaginario colectivo, pero aquello que parecía reservado a la ciencia ficción hoy es una realidad. Haciendo un paralelismo literario, los robots sociales de Group Saltó evocan el universo de Isaac Asimov y su visión de una robótica al servicio de las personas, concebida para protegerlas y velar por su bienestar.
Con SOM Care, esta idea toma forma en una tecnología que va más allá de la innovación para poner el foco en su utilidad social: acompañar a las personas mayores, favorecer su autonomía, reforzar la seguridad y contribuir a combatir la soledad no deseada. Una muestra de cómo la inteligencia artificial y la robótica pueden dar respuesta a algunos de los grandes retos sociales de nuestro tiempo, con una filosofía que recuerda las célebres leyes de la robótica que Asimov popularizó en Yo, robot: el nuevo paradigma de poner la tecnología al servicio de las personas.
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Sector
Tecnología, robótica social e inteligencia artificial aplicada a la atención sociosanitaria.
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Sede
Lleida, Cataluña.
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Quién hay detrás
Group Saltó, empresa tecnológica fundada en 1994 y liderada por Jaume Saltó, fundador y CEO.
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Propósito
Mejorar la calidad de vida de las personas mayores y dependientes mediante la robótica social y la inteligencia artificial, favoreciendo su autonomía, combatiendo la soledad no deseada e impulsando un modelo de atención más preventivo, personalizado y eficiente.
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Premio FAR
Cohesión y Premio Especial del Jurado.