Cuando el dolor no es cosa de la edad

La Unidad del Dolor de Sanitas da respuesta a una de las condiciones de salud más invisibilizadas y, a menudo, menos comprendidas: el dolor crónico. Reducir el dolor, recuperar la autonomía y la calidad de vida de las personas es la receta de su modelo integral y personalizado

3 min
El Dr. Gómez
Redacció
14/10/2026 - 00:21 h

El dolor crónico es una de las condiciones de salud más invisibilizadas y, a la vez, una de las que tienen un impacto mayor en la calidad de vida de las personas. A menudo no tiene una causa única o fácilmente identificable y acaba afectando no solo al bienestar físico, sino también al estado emocional, a las relaciones sociales y a la capacidad para desarrollar las actividades cotidianas. A pesar de esto, todavía hoy existe una cierta tendencia a normalizarlo o a abordarlo de manera parcial.

Para dar respuesta a esta realidad, Sanitas apuesta por un modelo integral y personalizado a través de su Unidad del Dolor. El objetivo no es solo reducir el dolor, sino ayudar al paciente a recuperar su autonomía y calidad de vida. Para hacerlo, combina diferentes herramientas terapéuticas, desde el tratamiento farmacológico hasta técnicas intervencionistas, rehabilitación y ejercicio terapéutico, teniendo en cuenta tanto los síntomas físicos como el impacto emocional y funcional.

"El dolor crónico no afecta exclusivamente a una parte del cuerpo. Es fundamental hacer una valoración global para mejorar la calidad de vida del paciente", explica el doctor Roger Moreno, médico especialista en Tratamiento del Dolor de Sanitas en el Hospital CIMA de Barcelona. Y añade: "El tratamiento farmacológico continúa siendo una opción y no existe una única solución válida para todos los casos. Por eso, la valoración por parte de la Unidad amplía las opciones disponibles. Se combinan diferentes estrategias de manera personalizada".

No hace falta sufrir en silencio

El dolor, explican sus especialistas, no se combate solo aliviándolo, sino que también debe ser comprendido y tratado desde todos los ángulos. Quien sufre dolor crónico a menudo lo hace en silencio. “Es cosa de la edad” es una frase que muchos afectados han escuchado una y otra vez, hasta el punto de acabar normalizando el dolor, igual que lo hace su entorno. La doctora Ana Trescolí, de Sanitas, asegura que "el dolor persistente no debería considerarse una consecuencia inevitable de la edad. Cuando se prolonga en el tiempo, puede acabar condicionando aspectos tan importantes como el descanso, la movilidad, la autonomía, el estado de ánimo o las relaciones sociales. Además, retrasar su valoración puede favorecer que el dolor se cronifique y sea más complejo de tratar. Ante un dolor persistente es importante identificar su origen y valorar las diferentes opciones. Para ello existe la Unidad del Dolor".

La Dra. Trescolí

Terapias combinadas

En Sanitas, el dolor no se entiende como un síntoma aislado, sino como una condición que impacta en múltiples dimensiones de la vida de la persona. Por eso, el objetivo es recuperar la calidad de vida, la autonomía y el bienestar físico y emocional de los pacientes, mediante una atención conjunta, pero también individualizada. Cuando el tratamiento conservador no es suficiente, Sanitas dispone también de técnicas intervencionistas mínimamente invasivas y guiadas por imagen ecográfica y radioscopia, tales como bloqueos, infiltraciones epidurales o radiofrecuencia.

"En algunos casos quizás no sea posible eliminarlo completamente, pero sí que podemos encontrar estrategias que permitan reducirlo, recuperar movilidad, descansar mejor y volver a realizar actividades que se habían abandonado. Lo más importante es no normalizar una situación que limita la vida diaria", añade la doctora Trescolí.

Sin una combinación de terapias adaptadas a cada paciente no se consiguen resultados duraderos en el tiempo ni tampoco la mejora real de la calidad de vida. Por eso, la Unidad del Dolor de Sanitas, concentra en un mismo espacio el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento médico para simplificar el proceso asistencial, ahorrando tiempo a los pacientes y favoreciendo una atención más eficiente y coordinada.

Tipos de dolor

El dolor crónico puede tener múltiples orígenes, desde lesiones antiguas hasta enfermedades degenerativas. Identificar su causa es el primer paso para conseguir una mejora significativa.

Tal como dice el doctor Carlos Fernando Gómez, especialista en anestesiología, reanimación y tratamiento del dolor, "los dolores de columna, como las cervicalgias, las lumbalgias o el dolor asociado a determinadas patologías vertebrales; los dolores articulares y musculoesqueléticos; las neuralgias y otros dolores de origen neuropático, así como el dolor persistente después de algunas intervenciones quirúrgicas, tienen en común que el dolor se mantiene durante mucho tiempo y puede repercutir profundamente en la calidad de vida. El objetivo es mejorarla".

El Dr. Gómez
Una amplia red y dos centros nuevos

Sanitas está desarrollando un plan de crecimiento en Cataluña, donde la compañía cuenta con el Hospital CIMA Sanitas Barcelona, además de nueve centros médicos, 37 clínicas dentales y 11 centros para personas mayores. Además, en 2028 tiene previsto inaugurar el Hospital Marina.

El Centro Médico Sanitas Sabadell inaugurado el pasado diciembre es el número 30 de Sanitas en España y el sexto en Barcelona. Con una superficie de 1.900 m², dispone de 13 consultas, ofrece más de 20 especialidades médicas y quirúrgicas, además de salas de diagnóstico específicas para cardiología, oftalmología y otorrinolaringología. También laboratorio de análisis clínico con acceso a las pruebas más habituales.

En Barcelona, el nuevo Centro Médico Sanitas Provenza, abierto en febrero de 2025, es el número 27 de Sanitas en España y el quinto en Barcelona. Cuenta con una superficie de 2.000 m², 9 consultas y más de 20 especialidades médicas y quirúrgicas, y salas de diagnóstico específicas para cardiología, oftalmología y audiometría. El centro ofrece consultas de enfermería y psicología, además de análisis clínicos. También el Centro Médico Robresa, en la calle Balmes, cuenta con una unidad del dolor entre otras atenciones médicas a adultos y niños y unas instalaciones de 800 m².

stats