Entender la lluvia: la importancia de la prevención, la planificación y el sentido común

El meteorólogo Francesc Mauri y el subdirector de Protección Civil Joan Ramon Cabello hablan de los efectos del cambio climático en nuestras vidas y los retos de la gestión de las emergencias en una conversación organizada por el ARA y moderada por nuestro hombre del tiempo, Xavi Segura

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El meteorólogo Francesc Mauri, el jefe de Meteorología del ARA, Xavi Segura, y el subdirector general de Prevención de Protección Civil, Juan Ramón Cabello (de izquierda a derecha), durante el acto «Entender la lluvia» organizado por el Diari ARA en el Instituto de Estudios Catalanes.
M.B.
06/11/2026 - 00:06 h

El Mediterráneo se calienta a un ritmo acelerado y los episodios de lluvias torrenciales ponen cada vez más a prueba el territorio. ¿Pero qué hace que algunas tormentas acaben en inundaciones? El ARA reunió, en colaboración con la Generalitat de Catalunya, al meteorólogo Francesc Mauri y al subdirector de Protección Civil, Joan Ramon Cabello, para analizar los nuevos retos que plantea el cambio climático, en una charla moderada por Xavi Segura, meteorólogo del diario.

En los últimos 50 años, el mar Mediterráneo se ha calentado alrededor de 1,5 grados, un dato especialmente relevante al tratarse de un mar casi cerrado. Los picos de calor alcanzados este verano, los récords de temperatura y los episodios de lluvias torrenciales, como la dana que tuvo efectos devastadores en el País Valenciano, ya han dejado de ser conversaciones de ascensor para formar parte de nuestras vidas, y la predicción ha pasado a ser, en este contexto, primordial.

Sin embargo, prever dónde descargará una tormenta con exactitud es prácticamente imposible. "La precisión absoluta no existe, no ha existido nunca y difícilmente existirá", advirtió Francesc Mauri. Los meteorólogos pueden delimitar las zonas de alerta, pero no concretar dónde caerán las lluvias más intensas. "A veces es cuestión de calles", explicó, ante fenómenos que pueden descargar "auténticas paredes de agua".

Los episodios son cada vez más aislados. Lo fueron las últimas riadas en el camping de Roda de Berà o en Granollers. "No podemos saber si una tormenta descargará en la plaza de Gràcia o en la de Sants" y "todo esto se produce en un contexto de episodios meteorológicos cada vez más intensos, a los que se suma la posible llegada de perturbaciones de origen tropical", subrayó el meteorólogo.

Joan Ramon Cabello, responsable de Protección Civil, explicó cómo los servicios de emergencia se adaptan a los nuevos retos y refuerzan el trabajo sobre el terreno. "Tenemos la suerte de disponer de previsiones meteorológicas que nos permiten anticipar episodios de lluvias importantes. Aplicamos siempre el principio de precaución. Ante un aviso rojo, no dejaremos de alertar a la población, aunque tengamos que asumir que en un municipio las precipitaciones pueden ser muy intensas y en otro, mucho menos". Aunque a veces las predicciones no acaben cumpliéndose en algunas áreas, "debemos estar preparados por si se materializan".

En Protección Civil se trabaja de manera coordinada con el Servicio Meteorológico y la Agencia Catalana del Agua. Los ES-Alert son una herramienta muy útil en caso de riesgo de inundaciones. “Nunca llueve a gusto de todos. Hemos recibido críticas por el envío de ES-Alerts, pero también hay quien ha valorado positivamente esta herramienta”, reconoció Cabello, que defendió su utilidad, aunque se está trabajando para incorporar avisos de menor intensidad para adaptar las alertas a diferentes situaciones de riesgo.

Nieve, calor y super-El Niño

El cambio climático no solo conlleva más calor, sino también fenómenos meteorológicos más extremos, incluidos episodios de frío intenso y grandes nevadas. "Los negacionistas lo aprovecharán para decir que no hay calentamiento global", advirtió Francesc Mauri, pero el aumento de la energía en la atmósfera también puede favorecer borrascas más potentes en invierno. "La nieve caerá a cotas más altas, pero eso no quiere decir que dejemos de tener grandes nevadas", explicó.

"Cuando caen 37 litros en solo tres minutos, la situación es prácticamente imposible de gestionar. No basta con hacer alcantarillas más grandes", advirtió Mauri, que también recordó que "la ciencia no siempre puede ofrecer explicaciones con la rapidez que se pide". Como ejemplo, citó la reciente alerta por una posible dana, con previsiones de lluvias torrenciales y vientos de hasta 200 km/h. "No era una especulación", insistió, para defender la importancia de la prevención.

De ahí la importancia de adaptar la planificación urbanística al cambio climático. "En los años 70 y 80 hubo un crecimiento urbanístico desordenado. Ahora trabajamos con las comisiones urbanísticas para evitar nuevas construcciones en zonas expuestas a inundaciones o riesgos químicos", explicó.

La posibilidad de un super-El Niño mantiene a los expertos en alerta y, aunque no hay evidencias de que provoque fenómenos extremos en Cataluña, "no podemos descartar sorpresas", advirtió Mauri. Desde Protección Civil, Cabello aseguró que los equipos se preparan para afrontar sequías más largas, lluvias torrenciales y emergencias cada vez más intensas: "Hemos crecido, nos hemos reforzado y continuamos preparándonos", afirmó. También insistió en la responsabilidad ciudadana: "El sentido común, la percepción del riesgo y la preparación individual son fundamentales" para afrontar las primeras horas de una emergencia.

"De aquí a unos 23 años, Barcelona y la costa catalana podrían tener una temperatura media comparable a la actual de Málaga, y Lleida, a la de Sevilla, si dejamos de lado el trimestre invernal. ¿Qué pasará con los bosques, los cultivos, el modelo turístico o la vida en las terrazas? ¿Qué podremos cultivar en Lleida?", se preguntó Francesc Mauri. "Hemos empezado nuestra vida en unas condiciones y la acabaremos en otras. Incluso los niños que hoy tienen diez o quince años vivirán una realidad muy diferente de la que conocemos. Por eso es fundamental que todo lo que planifiquemos ahora lo hagamos bien, pensando en el futuro y en los efectos del cambio climático".

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