Dos historias y una misma pasión
El Cuerpo de Bomberos de la Generalitat está lleno de incontables historias y realidades, pero si hay una que bomberos y bomberas comparten es la vocación por el oficio. Carles y Anna lo explican en primera persona
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La realidad dentro del Cuerpo de Bomberos de la Generalitat ha cambiado mucho a lo largo de su historia. Desde su creación en los años ochenta hasta ahora, los Bomberos se han convertido en un pilar fundamental para la seguridad colectiva de los catalanes. Los valores que definen al Cuerpo, la vocación de servicio, el compromiso con la ciudadanía y la profesionalidad con la que responde han hecho que se haya convertido en un referente indiscutible dentro y fuera de Cataluña.
En el Plan Bomberos 2030 el objetivo es claro: alcanzar una plantilla de 4.000 bomberos y bomberas y más de 2.000 voluntarios para garantizar un servicio humano, moderno y referente que sea capaz de actuar de manera profesional y efectiva en cualquier emergencia. Las áreas clave del Plan se centran en el personal, material y vestuarios, capacidad operativa y feminización del Cuerpo. Se trata de un compromiso estratégico para que tanto los bomberos y bomberas veteranos, como las nuevas y futuras incorporaciones, puedan dar una respuesta coordinada y eficaz en un nuevo contexto marcado por una realidad climática cambiante y extremadamente exigente.
Ante estos nuevos retos, el Cuerpo debe estar a la altura de las dimensiones de las emergencias a las que tendrán que hacer frente. Entre los Bomberos de la Generalitat de Cataluña, hay incontables historias y realidades que forman el Cuerpo. En la extensa plantilla que lo forma, hay perfiles diversos y complementarios, con historias e inclinaciones diferentes, pero que comparten una misma vocación por el oficio.
La voz de los bomberos y bomberas
Carles García entró en el Cuerpo de Bomberos oficialmente en el año 2005, pero en 2000 empezó a participar en las campañas forestales. Lo que le motivó a entrar en Bomberos fue su amor por la naturaleza. “Siempre me ha gustado mucho la naturaleza y mi país, desde que era pequeño quería proteger la naturaleza, salvar el medio ambiente y defender el territorio”, explica. La pasión por el medio, el territorio y el deporte la comparte con la gran mayoría de bomberos, rasgos característicos del perfil de bombero.
Anna Trullols también entró con la intención de proteger el entorno, pero también la motivó la voluntad de encontrar un trabajo estimulante física y mentalmente. “Me gusta mucho tener un trabajo que cada día sea diferente, pero que a la vez sea exigente mentalmente. Me gusta el trabajo físico, aprender a hacer cosas con las manos”. Anna hace poco que se ha incorporado al Cuerpo: finalizó la Escuela de Bomberos en el ISPC (Instituto de Seguridad Pública de Cataluña) hace poco más de un mes. Aunque no tenga una larga experiencia, conoce el alcance y los puntos fuertes del Cuerpo de Bomberos, capaz y ambicioso: “La palabra para describir al Cuerpo es polivalente. Venimos de ámbitos muy diferentes y creo que esta polivalencia es la que nos hace grandes, la que nos hace mejores”, defiende Anna.
Por otro lado, Carles describe al organismo como una gran familia: “Es un lugar donde conoces gente fanática como tú, que oye la sirena y va directo al parque. Te dicen de ir a inundaciones en Valencia, o fuegos en Madrid, o en Galicia, y la gente se pelea por ir. Es una vocación, pasión, un grupo de amigos... Un trabajo que te llena, es una gran suerte poder formar parte de él”.
En el año 2022, se decidió aplicar una reserva del 40% de las plazas a mujeres. La medida del Departamento de Interior se aplicó con la intención de avanzar en la feminización del Cuerpo y aumentar la presencia de mujeres bomberas con el fin de conseguir una plantilla que sea un reflejo de la sociedad. Al igual que muchos otros bomberos y opositores, Anna ha tenido que hacer muchos sacrificios personales y profesionales para centrarse en la oposición y conseguir ser bombera. “El proceso de oposición ha sido muy, muy duro. Es un proceso difícil, complejo, tiene muchas fases, muchas pruebas. He tenido que hacer muchos sacrificios, como todo el mundo, pero tenía claro el objetivo y es lo que me ha hecho aguantar todo el proceso hasta llegar donde estoy ahora”.
Sin embargo, a menudo las mujeres sienten que se ve cuestionada su capacidad para ejercer el trabajo, incluso, la validez de su acceso al Cuerpo de Bomberos. “Una sensación generalizada que tenemos las mujeres dentro del Cuerpo es que estamos obligadas a demostrar constantemente que podemos. Tener que demostrar más que el resto todo el rato. Es cierto que es un Cuerpo todavía fuertemente masculinizado”, declara.
Finalmente, Carles y Anna tienen claro que los bomberos son determinantes ante el escenario creciente de emergencias climáticas. Ambos creen que la colaboración ciudadana es clave para el desarrollo correcto de su tarea. “La ciudadanía debería ayudarnos cumpliendo las órdenes”, insiste Carles. Por otra parte, Anna destaca el trabajo de los servicios de emergencia: “Pienso firmamentemente que tenemos equipos de emergencia muy bien preparados. Una protección civil increíble en el ámbito de Cataluña. Lo que se tiene que hacer es lo que se está haciendo, o sea prevención, prevención y prevención. Intentemos hacer caso para autoprotegernos y proteger a los demás”.