Vacunarse es vital: todo lo que hace falta saber
La campaña de vacunación contra la gripe y la COVID-19 ya está en marcha, con especial atención a las personas vulnerables y al personal sanitario
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La Generalitat de Catalunya distribuye cada año cerca de 5,8 millones de dosis de vacunas. Solo durante la campaña, moviliza unos 2,8 millones. Detrás de este despliegue hay meses de preparación, que comienzan tan pronto como termina la campaña anterior. Todo un engranaje logístico para que los centros sanitarios dispongan de las dosis necesarias para vacunar a la población. Este otoño, la campaña se centra en la vacunación contra la gripe y la COVID-19.
Las vacunas contra la gripe y la COVID-19 se pueden administrar a la vez a las personas que tengan indicada la vacunación contra ambas enfermedades. Ahora bien, las recomendaciones no son las mismas para todo el mundo: dependen de la edad, de las condiciones de salud y de los factores de riesgo de cada persona, así como de la situación epidemiológica.
La campaña se dirige especialmente a las personas que tienen un alto riesgo de complicaciones si padecen la gripe o la COVID-19. Personas mayores, embarazadas, niños de 6 a 59 meses, personas con enfermedades crónicas, entre otras, están llamadas a ser vacunadas. Sin embargo, ponerse las vacunas es igualmente recomendable para las personas o grupos que pueden transmitir la gripe a personas en situación de alto riesgo como, por ejemplo, los profesionales de la salud. También para personas convivientes o cuidadoras de personas vulnerables.
V de Vacúnate
La vacunación contra la gripe y la COVID-19 de los trabajadores y trabajadoras de los centros sanitarios es esencial y vital para la protección individual, la seguridad de los pacientes y porque da ejemplo y ayuda a desmentir mitos sobre la vacunación entre la ciudadanía.
Por este motivo, se ha vuelto a poner en marcha la campaña V de Vacúnate, un maratón de vacunación dirigido a todos los trabajadores y trabajadoras de los centros sanitarios de Cataluña. Esta iniciativa pretende animar y concienciar al personal de los centros sanitarios sobre la importancia de la vacunación para protegerse y para proteger a las personas de quienes cuidan.
Las personas que tienen recomendada la vacunación deben vacunarse cada año porque los virus que producen estas infecciones respiratorias sufren mutaciones y porque la inmunidad generada previamente va disminuyendo con el tiempo. Vacunarse es vital para prevenir complicaciones y también para reducir su transmisión. La vacunación está especialmente recomendada a las personas con mayor riesgo de sufrir complicaciones si contraen la gripe o la COVID-19, entre las que se encuentran la neumonía, infecciones bacterianas secundarias como otitis o sinusitis, deshidratación o agravamiento de enfermedades crónicas, especialmente la insuficiencia cardíaca, el asma o la diabetes. Estas complicaciones pueden requerir hospitalizaciones, ingresos en unidades de cuidados intensivos e, incluso, causar la muerte.
Si se sufre una infección vírica con fiebre o síntomas importantes, se recomienda aplazar la vacunación hasta la recuperación, sin necesidad de esperar ningún periodo adicional. En cambio, si se ha pasado la COVID-19, se recomienda esperar 3 meses desde la infección antes de administrar la vacuna.
Embarazadas y niños
Las embarazadas se pueden vacunar en cualquier momento de la gestación y se recomienda especialmente que lo hagan. Durante el puerperio se recomienda la vacuna contra la gripe y en ambos casos se pueden administrar conjuntamente con la vacuna contra la tos ferina. La infección por gripe y SARS-CoV-2 durante el embarazo puede producir complicaciones tanto a la embarazada como al bebé. Vacunarse reduce el riesgo de contagio y proporciona protección a la madre, al neonato y al lactante durante los primeros meses de vida. Los anticuerpos se transmiten a través de la placenta y, en el caso de la gripe, también mediante la lactancia.
En cuanto a la población infantil, es el principal vector de transmisión de la gripe. Abuelos, padres y madres, hermanos y compañeros de clase están expuestos a la infección en una proporción más alta. De hecho, en bebés de 6 a 59 meses de edad el riesgo es también elevado por el número de visitas a centros de salud, consumo de antibióticos, hospitalizaciones e ingresos por complicaciones. Obstrucción bronquial, neumonía u otitis son algunas de las afecciones más comunes en los primeros meses de vida, incluso en niños sin afecciones de riesgo y, por este motivo, tienen indicada la vacunación contra la gripe
Los niños y adolescentes de entre 6 meses y 18 años con enfermedades o condiciones que aumentan el riesgo de complicaciones, así como los que viven en instituciones cerradas, tienen especialmente indicada la vacunación contra la gripe y la COVID-19.
Con todo, siguiendo las medidas de prevención reduciremos los contagios. Además de la vacunación, hay que mantener siempre la distancia y evitar el contacto cercano con personas con síntomas compatibles con estas enfermedades y no compartir comida ni utensilios, taparse la boca con el codo al toser y estornudar con pañuelos de un solo uso, lavarse a menudo las manos, llevar mascarilla ante los primeros síntomas, ventilar a menudo los espacios cerrados y quedarse en casa en caso de encontrarse mal.