La ruptura que no se acaba: Badosa dispara contra Tsitsipas y él no se muerde la lengua
Después de un año de paz entre los dos tenistas, su mediática ruptura ha vuelto a los medios en forma de guerra de declaraciones y en plena separación de él con su padre
BarcelonaHace exactamente un año, en julio de 2025, la tenista Paula Badosa y quien era entonces su novio, el también tenista Stefanos Tsitsipas, rompieron de forma definitiva. Y cabe subrayar esto último porque su historia de amor siempre había estado marcada por los altibajos. Por unos altos y bajos que tarde o temprano siempre acababan solucionando, hasta que el verano pasado, la decisión fue firme. La revista ¡Hola!, a la cual habían concedido un inaudito reportaje para hablar de su historia de amor en octubre de 2024, confirmaba la ruptura citando fuentes cercanas a la pareja y en las cuales el medio tenía toda la confianza informativa.
"La ruptura acaba de pasar. Los dos han caído en primera ronda en Londres y todo se ha juntado para ellos", explicaba una fuente anónima a la revista, que añadía que ambos “llevaban una mala racha profesional, con lesiones" que había "afectado a la relación”. Aquella situación dura en el ámbito personal y profesional, explicaba ¡Hola!, había pasado factura a la relación hasta el punto de no poder salvarla. "No están bien, como es lógico. Es normal en cualquier pareja que rompe. Habían empezado muy bien el año y se les ha roto el sueño. [...] Es una ruptura sana y no ha habido ni terceras personas ni influencias familiares, como se está empezando a decir", defendían aquellas fuentes cercanas.
Había precedentes
La verdad es que esta ruptura final no fue del todo una sorpresa para los fans del tenis que siguieron su singular relación desde el principio. Convertidos en una mediática pareja de este deporte, como una especie de Brangelina de la tierra batida, a principios de mayo de 2024 ya lo habían dejado. Borraron las fotos juntos que tenían colgadas en las redes sociales y se dejaron de seguir, algo que evidentemente encendió todas las alarmas y obligó a los protagonistas de aquella historia de amor tan pública a dar explicaciones. Ella publicó una carta en Instagram que, vista en perspectiva, ya invitaba a pensar que aquello no se había acabado del todo: "Hemos compartido un camino lleno de amor y de aprendizaje, y ahora, como amigos con gran respeto, hemos decidido seguir cada uno por su lado. [...] No han sido fáciles estos últimos días emocionalmente, pero soy una persona fuerte, así que estoy intentando lidiar con todo esto tan bien como puedo. Me recuerda mucho la historia de Maria y Grigor [en referencia a los tenistas Grigor Dimitrov y Maria Sharapova]. Estás con la persona adecuada, pero quizás en el momento equivocado".
Evidentemente, aquellas palabras tan tiernas debieron servir para limar alguna aspereza en el corazón de su ex y a finales de aquel mismo mes los dos tenistas fueron vistos juntos de nuevo. Entonces fue él quien confirmó la reconciliación. Lo hizo al medio griego SDNA y con mucha honestidad. "Estamos juntos. Explicaré por qué algunas personas inventan historias diferentes sobre nosotros. Paula no hizo nada malo, ni yo hice nada malo. [...] Fue difícil para nosotros estar separados. Yo diría que tampoco lo llevé muy bien porque sentía mucho la presión de los torneos, de mi trabajo. Me pareció una montaña compaginar esta vida con la personal y tomé la decisión de tomarme un descanso. Después de dos o tres semanas me di cuenta de que ella es una persona que me ha dado mucho apoyo y cuando intentó hablarme sobre seguir conociéndonos sentí lo intenso que es el amor que nos tenemos", expresó Tsitsipas.
'Pista extra'
Aquella reconciliación, de las que entusiasman al gran público, duró un año más, hasta el verano pasado, cuando prefirieron no dar más alas a una relación que había sido muy mediática por la bonita libertad con la que se habían amado. Una libertad que añadía un poco más de presión a la atención que ya recibían de normal pero que no cambiaba en absoluto los términos, ya que si hubieran hecho todo lo posible por disimularla, la presión habría sido la misma y la prensa se habría interesado igualmente por cómo les iba a estos dos iconos del deporte tan jóvenes, guapas y exitosas.
Después de todo este periplo sentimental, donde siempre había imperado un cierto fair-play, fueron muy sorprendentes las palabras de la tenista de Begur, en las que resucitó públicamente una relación que mediáticamente se daba por amortizada. Hace poco más de dos semanas, dijo en una rueda de prensa tras imponerse a Coco Gauff en Berlín unas palabras que no pasaron nada inadvertidas. "He pasado por muchas rupturas en mi vida. Las acepto y entiendo que las cosas son como son. Pero cuando hay situaciones tóxicas alrededor, todo se vuelve mucho más complicado que una ruptura normal", explicó la deportista en la rueda de prensa de después del partido. Consciente del impacto que tendrían sus palabras, terminó la intervención añadiendo: "Seguramente mañana leeré en titulares que Badosa ataca a Tsitsipas... ¡Pues se lo merece!".
La cereza
Cuando muchos pensaban que aquello había sido una especie de rabia final, resultó que la tenista aún no había acabado y la semana pasada volvió a hablar para matizar sus palabras ligeramente. "No quiero dar más explicaciones. Todo cae por su propio peso y simplemente quería explicar como persona y como mujer que pasamos por situaciones que no nos gustan y que había más cosas detrás que solo lesiones. He sufrido durante un año junto con mi entorno, y verme bien me dio la fuerza de explicar por todo lo que había pasado. No quiero nombrarlo más y quiero pasar página", han sido sus últimas palabras al respecto. Por ahora...
Finalmente, después de este resurgimiento de rencor –o de necesario exorcismo...– el griego no se ha quedado callado y ha sido más conciliador de lo que se podía prever. "Cada persona tiene su forma de ver las cosas, pero no siento ningún tipo de resentimiento hacia nadie. No tengo razones para odiar a nadie. Mis padres me inculcaron unos valores e intento vivir de acuerdo con esos valores", ha dicho el tenista, que ha aprovechado para desear a Badosa "lo mejor en su carrera y también en la vida". "Siempre he admirado mucho tanto su tenis como su personalidad dentro de la pista. Creo que aún tiene muchísimo que ofrecer", ha dicho el griego antes de añadir: "Sé que ha pasado por etapas muy difíciles, especialmente por la gravedad de la lesión que sufrió. No es sencillo lidiar con una situación así cuando compites al máximo nivel de forma constante. Creo que es una gran persona y espero sinceramente que podamos mantener una relación cordial dentro del circuito".
Tsitsipas dice que lo que necesita ahora es "paz y tranquilidad". Especialmente, porque ha roto también con su padre por segunda vez como entrenador, cosa que ya hizo una vez y que ahora parece que ha hecho de manera definitiva. ¿Será esta doble ruptura del tenista la definitiva en ambos casos o volveremos a publicar un capítulo extra de esta historia de altibajos de él y Badosa? Yo solo espero que si tenemos que alargar este folletín sea para acabar con una boda de los dos tenistas con el padre de padrino y Tommy Paul entre los invitados. Si es tan guapo sudado y corriendo por las pistas, no quiero pensar el gozo que debe dar vestido de boda...