Sharon Stone acusa al exmarido de enviarla a quirófano sin su autorización

La actriz dice que, milagrosamente, se despertó mientras la estaban llevando en camilla hacia la sala de operaciones y lo pudo detener

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La actriz estadounidense Sharon Stone durante la jornada de clausura de la Asamblea Mundial de Premios Nobel sobre Inteligencia Artificial y Guerra Nuclear en Roma.
27/09/2026 - 11:01 h
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BarcelonaLo que ha explicado Sharon Stone en el podcast de Mayim Bialik podría ser perfectamente el principio de una de sus películas más crudas. Según ha relatado la artista, mientras estaba ingresada en el hospital por un grave derrame cerebral que casi la mata, abrió los ojos en una camilla que avanzaba por un pasillo del centro sanitario en dirección al quirófano. Mientras recuperaba la consciencia, un vaivén de la camilla terminó de despertarla e hizo que encontrara fuerzas para preguntar qué le pasaba y a dónde la estaban llevando. Si todo esto ya pone la piel de gallina, la respuesta que le dio el médico entonces fue peor: iba directa a la sala de operaciones para que le practicaran una cirugía cerebral exploratoria. Una cirugía que, según su testimonio, ella nunca había autorizado.

Stone, que ahora tiene 68 años y que entonces tenía 43, dice que con las pocas fuerzas que tenía encontró energía para rebelarse. Pero, a pesar de su oposición, dice que el médico pretendía seguir adelante: le dijo que no se preocupara por nada, que no se pusiera nerviosa y que ya estaba todo preparado. Ante aquella respuesta, saltó de la camilla como pudo y empezó a pedir que lo detuvieran todo. Entonces, el médico se negó alegando que tenía un burofax en el que ella había dado su consentimiento para la operación.

Despido 'in situ'

Fue entonces cuando la actriz aprovechó para echar al médico. El facultativo –que según ella había estado hablando con la revista People durante aquel proceso– dijo que no podía hacerlo. Pero, en aquel momento, la salvó la jefa de las enfermeras, que dijo que sí que podía hacerlo y el médico tuvo que callar después de haber quedado en evidencia ante una posible testigo. "Pues sí, señor, lo acaba de hacer", dice que dijo la enfermera. "Hoy no estaría viva si no fuera por ella", recuerda Stone en el pódcast, recogido por medios de todo el mundo.

En la entrevista también explica que quien la había enviado al quirófano era su segundo exmarido, Phil Bronstein. "Él me había programado para una cirugía cerebral exploratoria sin que yo lo supiera ni hubiera dado mi consentimiento", rememora sobre el periodista, con quien se convirtió en madre adoptando a su hijo mayor, Roan, en el año 2000. De hecho, también afirma que cuando tuvo el derrame en casa, Bronstein tardó en llevarla al hospital y que ella intentó hacerlo por su cuenta, pero no podía conducir porque tenía una pierna paralizada. De hecho, también le acusa de haber dicho a los médicos cuando llegó al centro que ella estaba fingiendo los síntomas.

Batalla judicial (manchada de machismo)

No es la primera vez que Stone señala públicamente a su segundo exmarido, de quien se divorció tres años después de adoptar a Roan. Tras firmar el divorcio, en 2004, Bronstein obtuvo la custodia principal de la criatura. Stone intentó modificar el acuerdo y consiguió que Roan viviera con ella, pero en 2008 un juez de San Francisco rechazó su petición y concedió al padre la custodia física exclusiva, lo que dejó a la actriz solo con los derechos de visita. Aquel proceso judicial fue especialmente doloroso para Stone, que en 2023 explicó que creía que su participación en Instinto básico había perjudicado su posición ante el tribunal. Tal como ella hizo público, el juez preguntó a Roan, que entonces tenía cuatro años, si sabía que su madre hacía "películas de sexo". Posteriormente, Stone adoptó a dos criaturas más, Laird y Quinn, pero ya en solitario.

Su salud se vio muy deteriorada por el derrame que sufrió en 2001, del cual dice que el sangrado se prolongó durante nueve días y los médicos afirmaron que solo tenía un 1% de posibilidades de sobrevivir. Stone tardó casi ocho años en estar recuperada del todo. De hecho, tuvo que aprender a volver a hablar, a leer y también a caminar. Y por si todo aquel trance no fuera suficiente, además, explicó al cabo del tiempo que aquel proceso la dejó arruinada. Lo descubrió cuando pudo volver a atender personalmente sus finanzas y vio que le habían volado 18 millones de dólares. Esto, sumado al hecho de que no había podido trabajar, la dejó en una situación económica muy delicada que la obligó a rehipotecar su casa. En 2024, dijo a The Hollywood Reporter que confió en las personas equivocadas y que casi la dejaron sin nada. Tanto fue así que dice que, cuando se empezó a poner al corriente de todo, descubrió que ya no tenía ni a su nombre el teléfono móvil.

Célibe, pero esperanzada

Stone siempre se ha caracterizado por su sinceridad en las entrevistas. A principios de mes, habló abiertamente en una entrevista de su celibato. "Soy muy buena novia, pero hace mucho tiempo que no tengo novio. He tenido novios malos y novios buenos. He tenido buena suerte, mala suerte y ningún tipo de suerte. Durante bastante tiempo no he tenido nada de suerte. Ya hace bastante que soy célibe, porque estoy en un momento en el que realmente solo quiero estar con alguien a quien ame de verdad –explicó–. Estoy harta de las citas, no se merecen mi tiempo. Disfruto más de mi tiempo sola y del tiempo con mis hijos y mis amigos. Siento que no necesito a otro niño [...] Tengo muy buenos amigos hombres, pero siento que, en lo que respecta a la madurez emocional en las relaciones, los hombres y las mujeres se encuentran, aparentemente, en momentos diferentes", añadió.

La actriz, galardonada con un Emmy y un Globo de Oro, asegura que cuando tenía 23 años una vidente –que, por cierto, compartía con Tina Turner– le aseguró que no encontraría al amor de su vida hasta que fuera "bastante mayor". Definitivamente, después de todo lo que ha pasado, se lo merece. Dice mucho de ella que no haya dejado de luchar también por esto.

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