La sucesión del rey de Tailandia no encuentra luz en la oscuridad: 7 hijos, 4 esposas y ningún heredero
Rama X, de 71 años, ha visto cómo el trono de la Casa Chakri podría quedarse vacío a raíz de las desgracias familiares y de las leyes del país asiático
BarcelonaYa es bien triste que uno de los pocos encargos laborales reales que tienen las familias reales sea procrear hasta obtener posibles herederos a su trono y que no salgan ni con eso. En Europa ha pasado en algunas ocasiones. Quizás una de las más recordadas es la del rey Balduino de los belgas, que junto con su esposa, Fabiola de Mora y Aragón, no salieron y acabó heredando el trono el hermano del monarca, Alberto, que ya tenía 60 años cuando accedió a la jefatura del estado belga. Si aquel caso era triste porque, a pesar de intentarlo, desafortunadamente no pudieron tener hijos, más rocambolesco es el actual caso de Tailandia, en que el rey Rama X ha tenido 7 hijos y no hay ni uno que cuadre para el cargo, que quedará vacante cuando él falte. Y ya tiene 71 años...
La primera descendiente del rey Maha Vajiralongkorn Bodindradebayavarangkun, que reina con el nombre de Rama X, es la princesa Bajrakitiyabha, fruto del matrimonio del monarca con Soamsawali Kitiyakara, princesa de nacimiento y prima hermana de su marido. Juntos solo tuvieron a Bajrakitiyabha, una mujer que actualmente tiene 47 años y que desde siempre fue vista como una heredera de facto por buena parte de la opinión pública del país. Discreta y comprometida con toda clase de causas, siempre fue admirada por su sólida formación universitaria tanto dentro como fuera del país así como por su posterior carrera diplomática. Nacida la primogénita y con un currículum vital impecable, muchos pensaban que, a pesar de que las leyes no le dan apoyo de entrada, algún día podría ostentar la corona si las normas cambiaran.
En 2022, sin embargo, la desgracia se cebó con ella. Según informó Palau, sufrió un grave ataque al corazón mientras paseaba a los perros por un parque natural cercano a una de las múltiples residencias reales de Tailandia y quedó en coma. Un coma del que nunca más se ha despertado y sobre el que últimamente ha habido noticias. Aunque la casa real tailandesa da cada vez menos explicaciones sobre ella, hace poco más de una semana tuvo que pronunciarse porque volvían a circular rumores en torno a su figura. En esta ocasión, Palau ha informado que una infección en la zona abdominal está poniendo en jaque la vida de la princesa, a quien están aplicando todo tipo de tratamientos para intentar salvarla y que siga viva aunque sea en su mal estado actual.
Después de su prima, el rey se casó con la actriz Yuvadhida Polpraserth. Con ella tuvo cinco hijos, cuatro hombres y una mujer. La relación, que no cayó del todo bien en el contexto de la corte, fue oficial durante años. Finalmente, sin embargo, no se sabe si por maniobras de algún Maquiavelo interno o por desavenencias reales, el rey rompió con ella y la apartó. La acusación oficiosa fue que le había sido infiel con un militar cercano a Palacio. A raíz de aquello, el monarca repudió a sus hijos con ella y la actriz marchó del país. Primero se instaló en el Reino Unido y actualmente vive en los Estados Unidos. Con el tiempo, solo la hija que comparten, Sirivannavari, ha sido autorizada a volver a Tailandia, donde su padre la rehabilitó dentro de la familia real. Actualmente, esta mujer de 39 años es muy conocida en el país porque tiene mucho predicamento en las redes. De hecho, recientemente inauguró una exposición sobre moda en París, ciudad donde vivió unos años.
De toda esta retahíla de hijos, no hay ninguno que pueda heredar el trono, ya que una está a las puertas de la muerte y el resto están inhabilitados por las leyes tailandesas, que no permiten heredar el título de rey a descendientes que hayan sido repudiados previamente. Ante esta situación, el único que queda es el último hijo que tuvo el monarca, Dipangkorn Rasmijoti, que actualmente tiene 21 años y es hijo de Srirasmi Suwadee, que conoció al rey cuando era príncipe porque trabajaba como miembro de su servicio personal. A este joven, a quien presuntamente el cargo podría llegarle un poco demasiado pronto y que no es muy popular en el país porque vive en Alemania, le afecta otra condición que no ha sido nunca confirmada oficialmente pero que muchos medios dan por hecha: un trastorno del espectro autista. Esto, según las normas tailandesas vigentes actualmente, sería un impedimento absoluto para que fuera proclamado rey.
Sin designación oficial
Con este panorama, Rama X todavía no ha designado ningún heredero, cosa que tiene derecho a hacer, ya que allí no es automático por la vía de la primogenitura. En su país, esto solo se aplica si el monarca muere sin haber designado un heredero de entre su descendencia. Las mujeres no tienen prohibido reinar como ocurre en Japón, pero sí que están supeditadas a que ninguno de los hombres que tienen por hermanos pueda ejercer el cargo. Es decir, pueden reinar pero solo como plan B, incluso superadas por los descendientes de sus hermanos varones.
Visto todo esto, hay quien observa en alguno de los hijos varones que el rey tuvo con la desterrada actriz Yuvadhida Polpraserth un posible heredero, aunque no sea de su agrado. De hecho, prensa del país asiático ha publicado que Vacharaesorn Vivacharawongse, que actualmente tiene 45 años, ha vuelto allí. Además, su regreso, después de casi 3 décadas, ha sido sonado no solo por el tiempo que ha pasado sino también porque ha retornado para ordenarse como monje budista, un ritual indispensable para cualquier aspirante a la corona tailandesa. La falta de censura por parte de las autoridades ha hecho pensar que quizás se le empieza a allanar el camino hacia el trono, visto que no hay ninguna otra opción viable. A pesar de ello, tampoco ha habido ningún pronunciamiento a su favor desde Palacio.
Rama X, que actualmente está casado con la exazafata Suthida Bajrasudha Bimalalakshana –con la cual no ha tenido hijos y con la cual es previsible que no tenga porque ella ya tiene 47 años–, ha tenido una vida pública muy criticada. Una vida poco comparable a la de su padre, el rey Bhumibol Adulyadej, venerado casi como un dios en Tailandia después de 70 años de reinado. Haber vivido en el extranjero mientras reinaba en Tailandia, una vida personal llena de altibajos, la toma de control de muchos activos de la Corona y del ejército o las críticas de Amnistía Internacional o de Human Rights Watch por cómo ha reprimido a opositores hacen que su paso por la corona –donde llegó hace justo diez años– haya sido muy decepcionante. No poder dar continuidad a una familia real con un patrimonio de entre 30.000 y 70.000 millones de dólares sería el colofón final.