Los rebeldes de la región de Tigray, al norte de Etiopía, han anunciado este miércoles el inicio de una "guerra defensiva" contra las fuerzas del gobierno central. Vuelve a estallar una guerra civil que entre 2020 y 2022 provocó 600.000 muertos, según el mediador de la Unión Africana, Olusegun Obasanjo.