Rubio intenta calmar las aguas en el Vaticano después de los enfrentamientos con Trump
El secretario de Estado de EE. UU. quiere marcar distancias con el presidente después de que los ataques al Papa hayan dividido a los católicos norteamericanos
RomaLa paz en Oriente Medio y la promoción de la libertad religiosa han sido algunas de las cuestiones que han abordado este jueves el papa León XIV y el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio. El jefe de la diplomacia estadounidense ha sido recibido por el pontífice en medio de una crisis diplomática entre la Casa Blanca y el Vaticano, después de los ataques sin precedentes del presidente estadounidense, Donald Trump.
En un mensaje publicado en las redes sociales, Rubio ha dicho que la reunión ha servido para subrayar el compromiso compartido con la promoción de la paz y la dignidad humana. “Un encuentro amigable y constructivo”, han asegurado fuentes estadounidenses.
La reunión ha durado cerca de 45 minutos, aunque ha comenzado con más de media hora de retraso debido a la apretada agenda del Papa, que este jueves también ha recibido en audiencia al primer ministro de Polonia, Donald Tusk, con quien ha abordado la situación en Ucrania. Más tarde, ha mantenido un encuentro con los nuevos reclutas de la Guardia Suiza, el ejército del Vaticano, que juraron el cargo el día anterior en una ceremonia presidida por el mismo pontífice.
Durante el tradicional intercambio de regalos, León XIV ha obsequiado a Rubio con un libro sobre arte vaticano y un bolígrafo de madera de olivo: “El olivo es, obviamente, la planta de la paz”, ha dicho el Santo Padre al secretario de Estado, que a su vez, le ha entregado un pequeño pisapapeles de cristal con forma de balón de fútbol americano: “Usted es aficionado al béisbol, pero esto lleva el sello del departamento de Estado”.
Esta ha sido la segunda audiencia entre Rubio, de origen cubano y católico practicante, y León XIV, que ya mantuvieron un encuentro privado el año pasado después de la misa de inicio de pontificado del papa nacido en Chicago. Aun así, el contexto actual es radicalmente opuesto. Si la elección de un papa nacido en los Estados Unidos pudo hacer pensar a la Casa Blanca que contaba con un aliado al otro lado del río Tíber, los últimos choques entre Washington y el Vaticano han echado a rodar cualquier esperanza estadounidense. De hecho, la audiencia fue solicitada por la administración Trump hace un mes, justo cuando se produjo el primer ataque sin precedentes de Donald Trump al pontífice, a quien acusó de ser débil en política exterior por la condena al ataque a Irán.
La difícil misión vaticana de Rubio se complicó aún más después de que apenas unas horas antes de viajar a Roma, Trump volviera a atacar públicamente al pontífice acusándole de estar “poneindo en peligro a muchos católicos” por su supuesta falta de firmeza ante la amenaza nuclear iraní. "En cuanto al Papa, es muy sencillo: le guste o no, Irán no puede poseer un arma nuclear. Él parece sugerir que sí que puede y yo digo que no puede, porque si eso ocurriera, el mundo entero se convertiría en rehén, y no permitiremos que eso pase", dijo el mandatario estadounidense.
"La misión de la Iglesia es predicar el Evangelio y la paz, no las armas", respondió León XIV a los periodistas que le preguntaron sobre el nuevo ataque del inquilino de la Casa Blanca. Y añadió: “Por eso, si alguien quiere criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad, ya que la Iglesia se ha manifestado contra todas las armas nucleares durante años y no hay ninguna duda al respecto”.
Rubio quiere desmarcarse de Trump
Las críticas de Trump al sucesor de Francisco no solo han abierto una crisis diplomática con el Vaticano, sino que también han creado una brecha entre los católicos norteamericanos. Desde este punto de vista, la visita de Rubio también tiene un carácter personal y busca marcar distancias con el inquilino de la Casa Blanca para evitar que pueda pasar factura a una futura candidatura presidencial del actual secretario de Estado.
En una rueda de prensa el martes en la Casa Blanca, Rubio negó que el viaje a Italia esté motivado por estos desacuerdos y avanzó que abordaría con el Papa temas como la distribución de ayuda humanitaria a Cuba, ya que el Vaticano ha sido durante años mediador entre Washington y La Habana.
Antes de volver a los Estados Unidos, Rubio se reunirá este viernes con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, víctima también de los ataques de Trump en las últimas semanas, así como con el ministro de Defensa, Guido Crosetto, y el canciller italiano, Antonio Tajani, que avanzó que ante Rubio defenderá que la diplomacia es el único instrumento para conseguir la paz.