Trump aprueba la primera ejecución militar por fusilamiento desde 1945

El reo, Nidal Hasan, mató a 13 personas e hirió a 32 durante un tiroteo en una base del ejército en Texas en 2009

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El presidente de los EE. UU., Donald Trump, este jueves en la Casa Blanca.
06/10/2026 - 21:00 h

WashingtonEl presidente estadounidense, Donald Trump, ha aprobado la primera ejecución militar con pelotón de fusilamiento desde 1961. El reo es Nidal Hasan, un expsiquiatra militar que mató a 13 personas e hirió a 32 durante un tiroteo en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009. "Finalmente, ha llegado el día del juicio final para Hasan", ha escrito el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, en una publicación en X. Ahora queda pendiente que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirme el lugar y el día en que se realizará la ejecución.

Si se completa, se trataría de la primera ejecución militar desde que a principios de los 60 se ahorcó al soldado John A. Bennett y la primera con pelotón de fusilamiento desde 1945, según recoge el grupo Death Penalty Information Center.

Hasan, un estadounidense musulmán, perpetró el tiroteo en la base mientras las tropas se estaban preparando para ser desplegadas en Afganistán. El hombre gritó "Allahu akbar" (Alá es el más grande) antes de empezar a abrir fuego contra los soldados que allí había presentes. El tirador fue acusado de asesinato y fue condenado a pena de muerte en 2013. Durante su comparecencia ante el juez, Hasan admitió su responsabilidad.

Trump y su gobierno se han mostrado abiertamente favorables a la pena de muerte y, de hecho, el presidente estadounidense se ha mostrado partidario en reiteradas ocasiones de ampliar su aplicación. El año pasado el departamento de Justicia (entonces ya controlado por Todd Blanche, antiguo abogado del magnate) publicó un informeen el que consideraba que los Estados Unidos deberían recuperar los pelotones de fusilamiento como métodos de ejecución para los delitos federales más graves. En el documento también se planteaba el uso de otras prácticas, como la asfixia con gas.

La administración Trump también levantó la moratoria que existía para muchas ejecuciones federales y ha fomentado la aplicación de la pena de muerte. En septiembre del año pasado, el presidente estadounidense firmó un memorándum en el que ordenaba instaurar la pena capital en Washington DC. El republicano firmó este documento en el contexto del despliegue de la Guardia Nacional en la ciudad, la cual sigue patrullando las calles más de un año después.

Aunque pueda sonar anacrónico –y haga años que no se utilicen–, las ejecuciones con pelotones de fusilamiento todavía son legales en cinco estados. En Texas, por ejemplo, el pelotón no es legal para las ejecuciones de civiles, pero en el caso de los soldados se les aplica la jurisdicción militar. Bajo el reglamento del ejército, es el presidente, que también es el "comandante en jefe", quien tiene el poder para autorizar el método y la pena. El castigo también llega en un contexto de purga en el Pentágono y de propagación de la cultura del miedo entre las voces disidentes con la Casa Blanca.

El sistema penitenciario estadounidense está descentralizado, de manera que más allá de las prisiones federales existen las prisiones estatales. Actualmente hay 27 estados donde existe la pena capital, y de estos, ya hay al menos cinco que han adoptado los pelotones de fusilamiento como método. El más reciente es Idaho, que lo aprobó en el Congreso estatal en marzo de 2025 y, en principio, debería entrar en vigor a partir del 1 de julio de este año. Ahora bien, que un estado tenga aceptado como legal un método de ejecución no significa que en la práctica lo aplique. Es lo que ocurre con la pena de muerte en estados como California, Oregón y Pensilvania, donde, a pesar de que el preso sea sentenciado a pena capital, el gobernador acaba poniendo en pausa el proceso con una moratoria.

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