LondresEn una comparecencia de alto voltaje ante el comité judicial de la Cámara de Representantes, la fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, se ha enfrentado este miércoles a duras críticas de los congresistas demócratas. La oposición le ha acusado de "corrupción", "negligencia" y de haber convertido al departamento de Justicia (DOJ) de Estados Unidos en un "instrumento político" al servicio de la venganza del presidente Donald Trump. Por su parte, Bondi ha asegurado que Trump es "el presidente más transparente de la historia" del país por haber publicado los documentos sobre el pederasta Jeffrey Epstein.
La sesión, celebrada en el Capitolio de Washington, ha contado con la presencia en la sala de supervivientes de los abusos y el tráfico sexual del financiero, lo que ha añadido dramatismo y gravedad, y también ha hecho que los reproches sonaran aún más duros. Unos reproches con los que los demócratas han cuestionado, por ejemplo, si los 18 años de Bondi como fiscal en Florida le habían preparado para proteger a las víctimas o para "limpiar" el nombre de Donald Trump. Una suposición hecha a partir del dato que el DOJ ha destinado "más de 500 abogados y revisores" a la labor de "limpiar" los documentos antes de hacerlos públicos, a finales de enero.
"Usted hace un papel de Jekyll y Hyde", le espetó el representante de Georgia, el demócrata Hank Johnson. "Es amable con los republicanos pero se transforma con los demócratas. Las supervivientes de Epstein están aquí; ¿por qué no se gira y les pide perdón por revelar sus identidades?" Entre los nombres mencionados, y que el DOJ habría ocultado inicialmente, se encuentran "depredadores poderosos" con vínculos financieros o personales con el entorno del presidente Trump, como el sultánAhmed bin Sulayem, director ejecutivo de DP World, multinacional de la logística con sede en Dubai. Pese al clamor de transparencia de Bondi en relación al presidente, el departamento de Justicia sólo ha entregado poco más de 3 millones de los 6 millones de documentos, ha denunciado también Johnson.
Pese a las acusaciones, Bondi ha defendido la gestión de su departamento. Sin embargo, varias víctimas han denunciado que los nombres de presuntos implicados en el tráfico sexual aparecen extensamente censurados, mientras que datos personales de las supervivientes han quedado expuestos. La fiscal general expresó su "pesar" por el sufrimiento de las víctimas, pero rechazó disculparse por no reunirse personalmente con las presentes a la vista. Cuando la congresista demócrata Pramila Jayapal le pidió el número de cómplices imputados, Bondi se negó a responderle. El dato es evidente, en cualquier caso. Hasta ahora, la única condenada vinculada a la red de Epstein es su expareja, Ghislaine Maxwell, que se ha mostrado dispuesta a contar todo lo que sabe en cambio del indulto del presidente.
El debate ha sido tan caótico que Bondi ha defendido su actuación con argumentos peregrinos sobre la marcha de la economía y las políticas de "ley y orden" de la administración republicana. "El Dow Jones ha superado los 50.000 puntos; los fondos de pensiones de los estadounidenses vierten de dinero, están mejor que nunca", ha afirmado, ante la perplejidad de varios legisladores, que han cuestionado la relevancia de estos datos en una audiencia judicial centrada en el caso Epstein.
Falta de control sobre el ICE
La tensión aún ha aumentado más cuando los demócratas han acusado al DOJ de falta de control sobre los operativos del ICE, la policía migratoria de Trump, que funciona "a su aire" y que ha cometido "dos ejecuciones" en Minnesota sin que la Fiscalía las investigue, en referencia aLos asesinatos de Alex Pretti y Renee Good. Bondi, de hecho, ha sido acusada de intentar investigar a las familias de las víctimas en vez de los perpetradores, una comparación que algunos miembros del comité han tachado de "crueldad institucional". Acto seguido, la fiscal general se ha vuelto: "No pienso rebajarme en su teatro. No pienso rebajarme con esta mujer", ha dicho sobre la acusación directa de Jayapal.
Tratando de alejar el foco de la investigación sobre el pederasta, la fiscal general también ha defendido actuaciones de su departamento en otros casos de mucha significación política. Y alineada con el presidente del comité, el republicano Jim Jordan, ha reivindicado una investigación sobre el ex director de la CIA, John Brennan. Bondi reiteró que "nadie está por encima de la ley", pero evitó confirmar si tiene causas abiertas sobre él.
El caso John Brennan se centra en una investigación penal para determinar si el director de la CIA entre 2013 y 2017, bajo la presidencia de Barack Obama, manipuló o intervenió de algún modo en la investigación sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016 y en los posibles , una presunta coordinación con el Kremlin y sobre la existencia de material comprometido.
Igualmente, tanto Bondi como Jordan han defendido las imputaciones de figuras como el periodista Don Lemon. Según Bondi, Lemon se reunió con manifestantes en un centro comercial de Minnesota antes de ir hacia una iglesia de St. Paul para interrumpir el culto. "Tener derecho a protestar no te da derecho a entrar en una iglesia y triturar la libertad religiosa de los demás", afirmó en defensa de la acusación formal contra el periodista. Sin embargo, Lemon sencillamente informaba en directo sobre una manifestación contra los actos del ICE. La comparecencia de Bondi deja claro que el departamento de Justicia es, hoy más que nunca, el centro de la tormenta política en Estados Unidos.
El ex príncipe Andrés y las filtraciones sobre Afganistán
Los problemas para Andrew Mountbatten Windsor no terminan. Uno de los muchos documentos extraídos de los archivos de Jeffrey Epstein, de diciembre de 2010, vincula directamente al ex príncipe Andreu con la entrega de información estratégica y sensible al pederasta Jeffrey Epstein. En ese momento, Mountbatten Windsor, hermano del rey Carlos III, ejercía como enviado comercial del Reino Unido, una posición desde la que habría facilitado al pederasta datos elaborados por funcionarios británicos sobre oportunidades de inversión en Afganistán.
El documento en cuestión es un informe confidencial del equipo de reconstrucción de la provincia de Helmand. El texto detallaba una evaluación de la economía local y ponía el foco en sectores de alto valor estratégico, incluyendo depósitos minerales de oro, uranio, mármol y torio, además del potencial de las reservas de petróleo y gas en la región. La filtración podría suponer una grave violación de las directrices oficiales, que obligan a los enviados comerciales a preservar la confidencialidad de la información política y económica obtenida en visitas institucionales. El exministro de Negocios Vince Cable ha calificado el acto de "escandaloso", recordando que la relación del príncipe con Epstein ya forzó a que abandonara el cargo en el 2011. Actualmente, la Thames Valley Police lidera una investigación de las alegaciones por presunta mala conducta en cargo público. El rey Carlos III ha prometido máxima colaboración a la policía si saca adelante cualquier imputación.