Encuentran muerta a la presunta autora del atentado en Mónaco contra un oligarca ucraniano

La policía ucraniana ha detenido a un miembro de la dirección de inteligencia de Ucrania y a un ex agente de policía como sospechosos del crimen

BarcelonaEl oligarca ucraniano Vadim Iermoláiev, su mujer y su hija de trece años fueron víctimas la semana pasada de una explosión repentina cuando entraban en el edificio donde viven, en la calle Révérend Père Louis Frolla, en Mónaco. Según fuentes policiales, la detonación la provocó un artefacto escondido en una mochila que tenía como objetivo a este empresario de pasado convulso, y que lo dejó herido crítico tanto a él como a su mujer. El viernes la Fiscalía de Mónaco identificó a Anastàssia Berezovska, una ucraniana de 39 años, como la presunta autora material del atentado. Berezovska, disfrazada de hombre, dejó el artefacto en la puerta y lo hizo detonar a distancia cuando Iermoláiev, su mujer y su hija llegaron al edificio, según aseguraba el fiscal. La sospechosa, que no habría actuado sola, huyó a pie hasta Francia y fue vista en Frankfurt días más tarde.

Este martes, en un giro de los acontecimientos que recuerda una novela negra, el diario ucraniano Ukrainska Pravda ha informado de que la sospechosa, sobre quien pesaba una alerta de búsqueda de la Interpol, ha sido localizada en Kiev sin vida. La policía ucraniana detalla que regresó a Ucrania el 1 de julio y que su cuerpo fue enterrado cerca de la capital ucraniana después de haber recibido un disparo, que habría sido la causa de la muerte.

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Pero la trama aún se enreda más. Las autoridades ucranianas han detenido a dos personas relacionadas con la muerte de Berezovska, que son ni más ni menos que un miembro de la dirección de inteligencia de Ucrania y un ex agente de policía, según fuentes del mismo medio. Ambos habrían tenido contactos con ella los últimos días, a lo largo de los cuales también le habrían transferido grandes cantidades de dinero a las cuentas bancarias y en criptomonedas. La policía ha registrado sus domicilios y lugares de trabajo y ha encontrado material de tortura en el sótano de uno de los dos acusados. La hipótesis con la que se trabaja es que se trataba de una conspiración.

Esta acusación enturbia una de las líneas de investigación de la Fiscalía de Mónaco, que trabajaba con la hipótesis de que el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU, por sus iniciales en ucraniano) había estado implicado en el asesinato de Vadim Iermoláiev.

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Un magnate acusado de traidor

De la trayectoria del oligarca destaca más el afán por el dinero que ningún fervor nacionalista. Originario de Dnipró, se convirtió en uno de los empresarios más ricos del país gracias a su grupo empresarial, Alef, que es uno de los mayores promotores inmobiliarios de la ciudad. De hecho, se estima que tiene una fortuna de más de 300 millones de dólares que le ha hecho aparecer en diversas ocasiones en la lista Forbes de las 100 personas más ricas de Ucrania, a pesar de que renunció a la nacionalidad ucraniana para trasladarse al paraíso fiscal con mejor clima de Europa.

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Parte de su capital lo obtuvo gracias a un negocio de licores, producidos parcialmente en Crimea, y cuando Rusia ocupó ilegalmente esta península del mar Negro, continuar con su actividad le valió acusaciones de traidor. Con el inicio de la agresión rusa a Ucrania, el Servicio de Seguridad de Ucrania lo incluyó en la lista negra de ciudadanos ricos que se cree que han huido del país. Actualmente está sancionado por el gobierno de Volodímir Zelenski precisamente porque sus empresas en Crimea pagaban impuestos a la Federación Rusa.

Además, Yermolàiev forma parte del conocido como Batallón Mónaco, el nombre irónico con el que la prensa ucraniana bautizó al grupo de empresarios, políticos y oligarcas ucranianos que se establecieron en la costa francesa tras la invasión rusa. Mientras sus compatriotas hombres de entre 16 y 60 años están obligados a quedarse en el país, pendientes de la movilización general decretada por Zelenski, estos magnates llevan una vida de lujo en el extranjero, que ha sido vista con muy malos ojos desde dentro.