Los estudiantes serbios desafían el poder de Vucic en las urnas
Dos años de protestas contra la corrupción impulsan una candidatura ciudadana que las encuestas sitúan por delante de la derecha populista que gobierna actualmente
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BelgradoCentenares de personas llevan días llenando las calles de Belgrado. En la capital de Serbia se escuchan canciones de celebración y por todas partes ondean banderas de victoria. Son las celebraciones de los estudiantes serbios con motivo de las elecciones parlamentarias de este domingo. Más de seis millones de ciudadanos están llamados a las urnas en unos comicios marcados por las reivindicaciones clave de una juventud harta de la corrupción que rodea al país y a sus instituciones.
El movimiento llevaba dos años exigiendo que se asumieran responsabilidades por la muerte de 16 personas a raíz del derrumbe de la estación de Novi Sad, la segunda ciudad de Serbia. El 1 de noviembre de 2024 una parte de la marquesina de hormigón del edificio se derrumbó de repente, cayó en la entrada y aplastó a los viajeros que allí se reunían. La tragedia desencadenó una oleada de protestas contra el gobierno, encabezadas por los mismos estudiantes que este fin de semana han invadido la capital.
Es la segunda vez en dos años que los serbios deben elegir a los 250 miembros del Parlamento. Concurren dieciocho listas, aunque la pugna política se centra fundamentalmente en dos: la candidatura avalada por el presidente Aleksandar Vucic y su Partido Progresista Serbio (SNS), llamada Aleksandar Vucic-Serbia Unida, y la Lista de Estudiantes-Los Estudiantes Ganan, surgida del movimiento universitario. Entre ambas hay diversas fuerzas minoritarias que podrían acabar siendo decisivas para formar gobierno. Vucic, un populista que lleva 14 años en el poder, como presidente o primer ministro, aspira al cargo de jefe del ejecutivo.
Después de dos años de protestas y de organización, los estudiantes se presentan a los comicios con una lista de 250 candidatos que incluye profesores, politólogos, artistas, farmacéuticos y otros profesionales procedentes de diferentes puntos del país. No hay un líder único, en consonancia con la forma de funcionar del movimiento.
Además, no se presentan como un partido tradicional, sino como una plataforma ciudadana, con un programa centrado en la lucha contra la corrupción, la transparencia y la independencia de las instituciones. Entre las medidas que proponen destacan la creación de una unidad especial de policía que dependa de la Fiscalía para investigar la corrupción; una ley sobre el origen del patrimonio y una posible depuración o inhabilitación masiva de funcionarios y políticos; la transparencia total en la contratación pública; la revisión de los grandes proyectos de infraestructuras; la despolitización del organismo regulador del audiovisual; concursos públicos para acceder al empleo público; libros de texto gratuitos, y ayudas para empresas emergentes y agricultores.
Cambio de cargos para continuar en el poder
Estos son los quintos comicios anticipados que Serbia celebra en la última década. Se consideran los más importantes del país desde los años 90, ya que podrían poner punto final a la hegemonía de Aleksandar Vucic. Fue vice primer ministro entre 2012 y 2014 y primer ministro entre 2014 y 2017, año en que fue elegido presidente de la República, y revalidó el cargo en 2022, lo que le llevó a asentar un modelo político en el cual ha continuado concentrando el poder efectivo del ejecutivo y del partido gobernante. Este domingo, y con el objetivo de mantenerse en el poder, Vucic vuelve a presentarse al cargo de primer ministro y esquiva, así, la limitación de mandatos que establece la Constitución serbia.
En esta ocasión, sin embargo, el líder serbio parece consciente de que, de momento, ha perdido la batalla del relato. Ha basado la campaña en el refuerzo de la identidad serbia y ha presentado al SNS como una garantía de estabilidad, crecimiento económico y defensa de los intereses nacionales en un contexto internacional convulso. Durante la campaña ha planteado la contienda como una elección entre la estabilidad y el caos.
De momento, las encuestas sitúan a los estudiantes ligeramente por delante, con el 44,4% de los votos, frente al 42,7% que atribuyen a la candidatura de Vucic. Por eso, las listas minoritarias, como los socialistas de Ivica Dacic, la coalición de centroizquierda Plataforma por una Serbia Europea y las formaciones de las minorías nacionales, se pueden convertir en actores decisivos.