El primer ministro británico dice ahora que hay "indicios sólidos" de la implicación iraní en el incidente de la base aérea

Uno de los cinco detenidos llamó a los servicios de emergencia casi una hora antes que la vecina que alertó de la presencia de encapuchados en la zona

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Una imagen de la base RAF Fairford, este martes.
30/09/2026 - 19:37 h

LondresEntre el martes por la noche y el miércoles por la tarde se han producido dos nuevos giros de guion en la trama, cada vez más enrevesada, del supuesto atentado contra la base de la RAF Fairford. Este miércoles por la tarde, en declaraciones a diversos medios británicos, el primer ministro, Andy Burnham, ha avalado la hipótesis apuntada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y su secretario de Estado, Marco Rubio, sobre una posible implicación de Irán en el incidente.

Burnham ha asegurado que "hay indicios sólidos de que Irán tuvo algún papel en lo que pasó este fin de semana", y que rompió la idílica tranquilidad de la región de los Cotswolds, a 160 kilómetros al oeste de Londres. Irán desmintió el lunes cualquier implicación en un comunicado de su embajada en Londres. Aun así, el premier ha remarcado que la investigación policial continúa, y que es "compleja y grave" y que si bien no podía "entrar en detalles", ha defendido que no haría una afirmación de este tipo "a la ligera".

El segundo elemento sorprendente lo ha aportado este miércoles el diario The Times. Según el rotativo, uno de los cinco detenidos inicialmente –todos liberados el lunes bajo fianza– llamó a los servicios de emergencia (999) casi una hora antes de que lo hiciera la campesina vecina de la zona. Fue esta segunda llamada la que acabó desencadenando un amplio operativo policial ante la sospecha de un posible intento de ataque terrorista contra la base aérea.

El misterio crece y se acumulan muchas más preguntas, sin que, de momento, haya ninguna respuesta precisa. Ni qué hacían los detenidos –de entre 23 y 25 años– alrededor de una instalación de alta seguridad, clave en las operaciones de los Estados Unidos en la guerra de Irán, ni si planeaban un ataque o un sabotaje. Ni tampoco qué pruebas concretas hay que refuercen tanto las afirmaciones de Burnham como las del presidente estadounidense y su secretario de Estado.

Una hora de diferencia

Según los registros de los servicios de emergencias, la llamada de la vecina –después de que viera que tres furgonetas le impedían el acceso a su propiedad, y que detectara a un grupo de hombres encapuchados y con pasamontañas– se produjo el domingo de madrugada, a las 01.36 horas. De hecho, este fue el segundo intento que hizo de levantar la voz de alarma. El primero, cuando llamó directamente a la policía militar del ministerio de Defensa, que vela por la seguridad en la base, no fue atendido. La del sospechoso, según The Times, tuvo lugar a las 00:45 horas.

La información del diario londinense, sin embargo, no explicita si la llamada de uno de los sospechosos –que continúan bajo investigación– obedecía a un deseo de sembrar el caos o si el hombre tuvo dudas sobre si llevar adelante un plan concreto. Un plan, por otra parte, sobre el cual no hay tampoco ningún indicio que haya hecho que la policía mantuviera a los sospechosos bajo arresto en aplicación de las leyes antiterroristas, antes de entregarlos a las autoridades judiciales. Esta legislación da a las fuerzas del orden catorce días para interrogar a alguien antes de levantar un caso ante los tribunales.

Todo lo contrario. De hecho, este martes por la tarde los investigadores defendieron la decisión de dejarles en libertad bajo fianza. Y también revelaron que en el registro de las tres furgonetas con las que se trasladaron a la zona no encontraron ningún artefacto explosivo. Solo encontraron una cierta cantidad de gasolina que, por sí misma, no indica necesariamente una actividad delictiva.

El comisario adjunto de Scotland Yard, Laurence Taylor, jefe de la Policía Antiterrorista del Reino Unido, justificó la liberación: "Entiendo por qué esta novedad puede haber sorprendido a mucha gente, pero querría reiterar que se trata de una decisión tomada en el marco de la investigación y fundamentada en la experiencia y en una consideración cuidadosa de las facultades de las que dispone la policía".

Taylor añadió que sus equipos "han estado trabajando rápidamente para investigar las circunstancias" relacionadas con el incidente, incluyendo el registro de varias direcciones en Londres, donde residen los investigados.

La incomprensión de Donald Trump

Quien no ha entendido la decisión policial es Donald Trump. El presidente republicano dijo el lunes: "Me sorprende que los hayan dejado en libertad. Yo no lo habría hecho. Mirad, [los servicios secretos británicos] han actuado muy bien. Han trabajado muy estrechamente con nosotros. Lo sabemos todo sobre ellos [los detenidos]. Nosotros no los habríamos dejado en libertad". Trump ya había comentado horas antes: "Hacía mucho tiempo que les seguíamos la pista y finalmente los hemos atrapado". Y su jefe de la diplomacia, Marco Rubio, recorrió el mismo camino en declaraciones a la cadena Fox: "Claramente está la mano de un actor extranjero" detrás, afirmó.

¿Quizás Donald Trump se refería a otra operación de vigilancia en marcha? Es la hipótesis que este miércoles ha lanzado en la radio de la BBC el antiguo agente de la Policía Metropolitana de Londres y excoordinador nacional de la policía antiterrorista Nick Aldworth. "[El presidente ] Podría haber hablado de otro asunto", ha dicho en el programa Today, recordando que el MI5, el servicio secreto interior del Reino Unido, tiene unas 800 investigaciones abiertas simultáneamente, "y algunas tienen una dimensión internacional". De lo que no tiene dudas Aldworth es que los detenidos "no habrían quedado en libertad si hubiera indicios que permitieran plantear una acusación por terrorismo".

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