Teherán rebaja las expectativas de acuerdo de Trump, y la negociación entra en modo bucle
Delegaciones estadunidenses e iraníes se encuentran en Doha para intentar consolidar el acuerdo de alto el fuego
BeirutMientras Washington alimentaba este martes las expectativas sobre un nuevo avance diplomático con Irán, Doha se esforzaba por rebajar el tono. "Podría tratarse de una reunión importante. Lo sabremos más tarde", declaró el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, antes de asegurar que los Estados Unidos están consiguiendo "muy buenos progresos" en sus esfuerzos por desmantelar el programa nuclear iraní. Horas más tarde, Teherán precisó que no hay negociaciones directas con Washington y que cualquier contacto se desarrolla a través de la mediación de Qatar. El ministerio de Asuntos Exteriores no negó los desplazamientos ni la continuidad de los contactos, pero insistió en que no hay conversaciones directas entre ambas partes.
Los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner llegaron este martes a Doha, donde mantuvieron reuniones con los mediadores qataríes. Al mismo tiempo, Irán confirmó el desplazamiento de una delegación técnica al emirato. Lo que no habrá, según insistió el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, Majed al-Ansari, son reuniones directas entre representantes estadounidenses e iraníes. "No están aquí para negociar con los iraníes", afirmó en referencia a los enviados de Washington, al tiempo que descartó cualquier encuentro de alto nivel en los próximos días.
La paradoja resume el momento que atraviesa la diplomacia regional. Más que abrir una nueva negociación, Doha busca dar continuidad al memorándum de entendimiento alcanzado entre ambos países tras la guerra regional de junio. Sobre la mesa están ahora los mecanismos para aplicar los compromisos adquiridos y explorar nuevos ámbitos de cooperación. Sin embargo, mientras Washington insiste en presentar el proceso como un éxito diplomático, Teherán evita reconocer públicamente cualquier negociación directa con los Estados Unidos y mantiene la mediación de Qatar como único canal oficial.
Qatar vuelve a asumir un papel central en este proceso. El emirato será el escenario de unos contactos que, según sus autoridades, se desarrollarán exclusivamente a través de los mediadores qataríes. Washington ha enviado a sus principales negociadores para reunirse con responsables qataríes, mientras que Teherán participará mediante una delegación técnica encargada de abordar la aplicación del memorándum de entendimiento. La fórmula permite mantener abierto el diálogo sin que ninguna de las dos partes tenga que reconocer un encuentro directo.
Qatar, rol clave
Las conversaciones previstas para este miércoles se centrarán en la liberación de los activos iraníes congelados, así como en cuestiones nucleares, económicas, institucionales y de seguridad. La delegación iraní desplazada a Doha es de carácter técnico y su presencia dependerá del avance de las conversaciones.Desde Teherán, el ministerio de Asuntos Exteriores confirmó que las conversaciones con los mediadores qataríes sobre la aplicación del acuerdo con los Estados Unidos, incluido el liberación de los activos congelados, deberían celebrarse este miércoles en Doha. Al mismo tiempo, defendió que Irán asume plenamente sus responsabilidades en relación con las disposiciones del memorándum de entendimiento sobre el estrecho de Ormuz y advirtió que responderá a cualquier incumplimiento del acuerdo por parte de Washington. "Ninguna acción quedará sin respuesta", afirmó el portavoz Esmaeil Baghaei.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, insistió, además, en que Teherán "no renunciará a sus derechos, intereses ni principios nacionales" en las negociaciones con los Estados Unidos y subrayó que todos los contactos se desarrollan en coordinación con el líder supremo y dentro de los mecanismos oficiales del Estado.
A pesar de los anuncios de Washington y los matices introducidos por Teherán, Doha vuelve a convertirse en el principal canal de comunicación entre ambos países. Aunque ninguna de las partes reconoce la existencia de negociaciones directas, los contactos a través de la mediación de Qatar continúan y marcarán en los próximos días el ritmo de la aplicación del memorándum de entendimiento alcanzado después de semanas de tensión en Oriente Próximo.