La soledad del 3CatInfo durante el temporal
Sábado por la tarde, en TV3, la tensión del temporal se intuía ya durante la emisión de la película Escape room de Joel Joan y la serie Tàndem de después. Un rótulo iba circulando por la parte inferior de la pantalla anunciando que muy pronto comparecería en directo el presidente Salvador Illa por la alerta meteorológica. Una cuenta atrás inquietante para los espectadores, ávidos por descubrir qué nos preparaba el cielo. Entonces, en el ángulo superior izquierdo de la pantalla todavía se anunciaba el Col·lapse para el prime time. A las siete y media cortaron el episodio para conectar con la presentadora del 3CatInfo Anna Barreda, que desde las siete de la tarde estaba en directo. La periodista dio paso a la comparecencia de la consejera Parlon.
Barreda gestionó aquellas dos horas con los recursos del 3CatInfo y con el apoyo indispensable de Eloi Cordomí, que estuvo impecable en cada una de sus intervenciones: preciso y con una gran capacidad divulgativa. El hombre del tiempo afrontó durante muchas horas, hasta la madrugada, la etapa más crítica del temporal.
A la hora del Telenotícies, Raquel Sans tomó el relevo con su solvencia habitual. Tras el informativo, la presentadora anunció el cambio de programación de la cadena para ofrecer un especial. Sans continuó una hora más con un formato adaptado que delataba de qué manera se sienten más seguros trabajando: sentados con el ordenador al lado y la pantalla grande de apoyo visual. Poco después de las once y cuarto, Raquel Sans despedía el especial y Anna Barreda retomaba la información. Y en las horas siguientes aquella cobertura transmitía cada vez más pobreza informativa. Barreda fue siempre diligente, correcta y eficaz en su trabajo. Y no era fácil, tanto por el alcance de lo que se intuía como una catástrofe latente como por la responsabilidad. Pero los profesionales del 3CatInfo parecían abandonados a su suerte. Mientras las estrellas matinales de las radios catalanas desembarcaban en las respectivas emisoras para exhibir músculo periodístico, TV3 parecía destinarle los mínimos recursos. Barreda iba dando paso a las mismas imágenes, conexiones e informaciones, bien acompañada de Cordomí y David Izquierdo. Lo dieron todo. Pero cada vez parecían estar más solos, y entramos en un bucle repetitivo en el que lo único que cambiaba era el Meteocat en el lado izquierdo de la pantalla. Pasadas las dos, entramos en la espiral de las reemisiones.
Después de un año de estrenar los nuevos informativos y todo aquel despliegue de medios y posibilidades, la noche del temporal plantea una pregunta: si en este contexto no le sacan partido, ¿cuándo lo harán? ¿Dónde queda la épica de las estrellas y de los nuevos rostros que asumen el reto? ¿Dónde está el potencial de la innovación que permite tantas filigranas? ¿Dónde está todo el mundo digital al servicio de los TN para estar en todas partes? Tanta promoción para que, en una noche de alerta máxima, se acabe tirando de lo que parecía el 3/24 de hace veinte años.