Pero por qué entrevistan a esta chica?
Lunes los programas de actualidad reaccionaban a la guerra entre los Estados Unidos, Israel y el Irán. En situaciones de crisis y gravedad es cuando más se ponen en evidencia las miserias informativas. Una de las situaciones recurrentes consistió en entrevistar a los españoles atrapados en el golfo Pérsico. En Espejo público hicieron saltar a la fama a una tal Ofelia Hentschel, exconcursante de MasterChef, que el fin de semana había anunciado en las redes sociales que no podía volver a España desde Dubai. Con actitud victimista, bramaba y gemía como si fuera la única persona en su situación y llegó a proponer a los ciudadanos españoles que no pagaran impuestos porque no servían de nada. No hace falta enumerar los dislates que soltó, pero las grabaciones eran un esperpento. Un repertorio de estados de ánimo inaudito, llenos de demagogia y con una falta de madurez preocupante. El fenómeno demuestra cómo la televisión, en simbiosis con las redes sociales, ha acabado normalizando unas formas de exhibición basadas en el narcisismo.Después de ofrecer una selección de los momentos estelares de Ofelia, Susanna Griso la entrevistó durante quince minutos y, hasta, la hizo participar en la tertulia para cargar contra Pedro Sánchez. La presentadora le hizo mirar los vídeos que el presidente había colgado en las redes yendo en bicicleta para que la influencer la criticara. Por la tarde la entrevistaron en Y ahora Sonsoles,de Antena 3; El tiempo justo, de Telecinco, y Todo es mentira, de Cuatro. Tanto Sonsoles Ónega como Joaquín Prat y Risto Mejide también estaban muy interesados en profundizar en sus dislates y su opinión sobre el pago de impuestos. Al fin y al cabo, son programas que se alimentan del sensacionalismo y de convertir la anécdota en categoría. Dicen que hacen periodismo, pero se dedican a las variedades. Todos ponían cara de gravedad y compungimiento ante la escalada bélica, pero se recreaban en el psicodrama de la exconcursante de MasterChef. Haciéndose los entrevistadores audaces, le daban lecciones morales sobre el deber de tributar.En el súmmum de la incoherencia, en Más vale tarde, de La Sexta, todavía fueron más lejos. Iñaki López y Cristina Pardo hicieron aspavientos sobre el caso y dedicaron un reportaje al sainete de la chica. Los presentadores querían demostrar su elevada categoría moral despreciando el discurso de Ofelia y pedían a los expertos de la mesa que se añadieran. Hasta el cantante Ramoncín metió su cuchara. "A ver si podemos hablar con Ofelia y podemos entender mejor este cambio de opinión", decían con ironía los presentadores después de ver que la influencer ya decía sentirse "arropada por España". Después lamentaban no haber podido establecer conexión en directo con ella.Lo que provoca perplejidad es por qué narices querían entrevistar a esta chica, que llevaba veinticuatro horas diciendo tonterías. Las ganas de los presentadores de televisión de escandalizarnos y de conseguir la viralidad no hacen otra cosa que rellenar la televisión con los reyes de la estulticia.