Inflamación entre los editorialistas: encuentran casos de un palmo de nariz

Hay desconcierto, inquietud, aturdimiento, entre la prensa que más hizo campaña contra el dictador Nicolás Maduro. Han obtenido lo que aparentemente querían, pero si se esperaban que el sheriff Trump entregaría alegremente el poder sobre su despensa de hidrocarburos a los que ellos han defendido hasta la extenuación (Edmundo González, María Corina Machado) ya se pueden pintar esa ilusión en el óleo. Los editoriales de los medios como Abc, El Mundo o Ok Diario pasaban de puntillas sobre cómo el presidente americano se ha saltado el derecho internacional –y el de su propio país– para arrebatarse Venezuela, ya que, al menos obtenían la foto de Maduro esposado y de camino hacia el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn. Eduardo Inda aprovecha para esparcir el miedo entre el PSOE, al que considera poco menos que una extensión del chavismo en Europa con finos análisis como: "La pregunta del millón es cuántos Lexatins llevan a estas horas a Sánchez, Zapatero e Iglesias".

ElAbc, de entre los medios conservadores, es quien se atreve a manifestar más reservas sobre los métodos paquidérmicos de Trump. Pero también levanta los brazos escandalizado cuando adivina que el presidente estadounidense está negociando con Delcy Rodríguez, miembro del régimen chavista, para pactar el paso hacia una nueva etapa, colgada la medalla de la captura de Maduro y asegurándose el control petrolero. Escribe el diario: "No hay transición democrática posible pactando con ellos. Esto no es pragmatismo: es blanqueamiento". Animo al editorialista a pensar algún ejemplo de transición, ponemos de hace unos cincuenta años, en los que se pactara con los pragmáticos de un régimen dictatorial en ocaso, y se les perdonaran los mil y un atropellos democráticos. También escribe el diario: "[Esto] suele acabar consolidando lo que se pretendía desmantelar". Pues mira, por una vez en esto tendré que darles la razón. ¿Verdad Santiago?