Llega La Séptima, la televisión de la tertulia perpetua
Este jueves marca también el inicio de la UHD para TV3
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BarcelonaProgresista, politizada y pequeña. Son las tres pes que definen la nueva televisión que llega este jueves a las 12 del mediodía a la TDT con el nombre de La Séptima. Nacida con un presupuesto modesto de 30 millones de euros anuales allí donde el duopolio gasta cientos de millones en Antena 3 o Telecinco, sus impulsores creen que pueden sobrevivir jugando muy fuerte una carta fundamental: el comentario de la actualidad, que trenza la parrilla de la mañana a la noche.
Entre semana, cinco programas acaparan todas las franjas con formatos similares en los que el cambio más relevante es el presentador: Verónica Sanz hace las mañanas con El pulso, la sobremesa es para Sarah Santaolalla y su En línea, seguida por la tarde por Sobre la mesa, de Rocío Delgado, y después con La diana, de Noor Ben Yessef, para acabar con La última hora, de Javier Ruiz, director de contenidos de la cadena.
El fin de semana vira ligeramente hacia formatos en los que el entretenimiento está presente. Las mañanas estarán lideradas por Luján Argüelles, la sobremesa será para Héctor de Miguel, conocido como Quequé, con La comedia nacional, y las tardes para Alba Carrillo y Marta Márquez, con el programa Fuera de control. Las noches del sábado serán para el cine –con otra tertulia alrededor del tema planteado en la película conducida de manera rotatoria por los presentadores del canal– y las del domingo vuelven a ser de Javier Ruiz, de nuevo con La última hora.
Aunque La Séptima no se ha definido políticamente, y que su consejero delegado, José Miguel Contreras, asegura que se trata de una televisión plural –y rechaza el apodo de Telesánchez con el que se ha criticado el proyecto– lo cierto es que sus presentadores principales están encuadrados en la órbita progresista. Y el canal consiguió la licencia de manos del gobierno español –España es de los pocos países en Europa en los que no es una autoridad independiente la que otorga las frecuencias– por delante de la propuesta de Telecinco, mucho más sólida desde el punto de vista de músculo financiero. Además, Contreras en los últimos años ha sido uno de los consejeros en la sombra en materia de comunicación del presidente español, Pedro Sánchez.
Resintonizar el televisor
El estreno del canal coincide –no por casualidad– con el llamado día R, que es como se ha bautizado esta jornada del 5 de noviembre en la cual se reordena el espacio radioeléctrico español para poder acomodar los canales en ultra alta definición. TV3 es una de las televisiones que se suma a la definición 4K, después de que el Gobierno desbloquease el múltiplex privado, que había quedado inoperativo tras el cierre de 8TV. Eso sí, para ver estas emisiones no hará falta llamar al antenista, pero sí resintonizar el televisor si se quiere tener ordenada la nueva oferta. La Séptima se ha asegurado el número 7 en el dial –desplazando a Atreseries– y ha cerrado acuerdos con los operadores de pago para estar presente también en Movistar+, Vodafone, Orange y Digi.
Respecto a los objetivos de audiencia, Contreras aseguró en el acto de presentación del canal que aspiran a rondar el 2,5% de cuota de pantalla. Por debajo de un 2%, en cambio, empezarían los problemas, pero, para poner la venda antes de la herida, ironizó con que se comprometía a superar el 0,1% que registró La Sexta –canal progresista que también impulsó– en su primer día de emisiones. Sea como sea, la proximidad de la campaña electoral, la polarización mediática en España y los buenos resultados de audiencia de Ruiz cuando estaba en La 1 hace unos meses permiten al canal tener esperanzas de cumplir objetivos. La tensión política está dando réditos de audiencia, como lo demuestra el hecho de que Cuatro haya conseguido su mejor octubre en diecisiete años gracias al impulso del programa Horizonte, de Iker Jiménez.