Matthew Perry: el capítulo que faltaba

2 min
La autopsia de Matthew Perry, pendiente de los resultados de toxicología
30/10/2026 - 19:24 h
Periodista y crítica de televisión

Netflix ha estrenado un documental de tres capítulos que quiere ser un retrato póstumo del actor Matthew Perry, conocido esencialmente por su papel de Chandler Bing en la serie Friends. Perry murió hace un año, después de un largo historial de adicciones al alcohol y a los opioides.

La sinopsis del documental cae en el tópico enunciativo de “descubrir al verdadero Matthew Perry”, un recurso habitual en este tipo de producciones que revelan la vida atormentada de alguien que ha muerto prematuramente. Es casi un género: desde las múltiples investigaciones sobre la muerte de Marilyn Monroe hasta el documental de Robin Williams Come inside my mind, pasando por las producciones sobre Amy Winehouse. Son documentales que pueden caer en la hagiografía, o intentar hacer justicia con el protagonista, que quizá hacen divulgación sobre salud mental o que, sencillamente, se pueden aprovechar de las miserias de la celebridad para exponerla aún más y sacar rédito de ello.

En el caso de The one of Matthew Perry el resultado es bastante digno. Para el título se utiliza la fórmula que usaba Friends para bautizar los episodios: The one of... En cambio, la no participación de los otros cinco compañeros de reparto de la serie es una ausencia que pesa demasiado. Tampoco intervienen los creadores de Friends. Mary Robertson, la directora del documental, explicó en una entrevista a Los Angeles Times que todos ellos habían declinado la invitación de participar. Parece incluso una decisión tomada conjuntamente. Quizá la desconfianza sobre el resultado final o la incomodidad para explicar la parte más oscura de su amigo fueron razones de peso. A menudo, aunque el documental tenga la mejor de las intenciones, hay un factor delicado que son los límites de lo que puedes explicar y lo que es mejor no decir por respeto. Por otra parte, en el caso de Matthew Perry, que había escrito sus memorias y explicado públicamente sus problemas, permite pensar que el documental perpetúa la voluntad del protagonista de divulgar sobre el drama de las adicciones.

La voz imprescindible del documental es la de su hermana Mia. De hecho, es la persona en quien el actor habría delegado todas las cuestiones legales. También los dos mejores amigos del alma desde la adolescencia hablan de Perry desde un afecto muy sincero. Todo el mundo alaba al protagonista por poner en contraste su calidad humana con su incapacidad para superar sus problemas mentales. Tres capítulos son excesivos, y buena parte de la serie la pasas interpretando en las imágenes de archivo el estado de salud de Perry por su aspecto físico. Los detalles sobre las circunstancias de su muerte que se revelan en el último episodio son un aspecto menor. Es un documental triste, del cual ya sabes el final desde un buen comienzo. Ni es optimista para los que hayan pasado por lo mismo ni es alegre para sus fans. Satisface la simple curiosidad morbosa de ver cómo se va deteriorando la vida de un hombre.

stats