La pregunta sobre Catalunya que no hacen al general

El diario Abc entrevista al general Fernando Alejandre, que fue jefe del estado mayor del ejército con Dolores de Cospedal y Margarita Robles, que le destituyó de manera fulminante nada más constituirse el gobierno con Podemos. El resentimiento contra Sánchez atraviesa toda la conversación, que es un requisito no imprescindible, pero sí recomendable si aspiras a que el rotativo amplifique tu mensaje en portada. “Tenemos una amenaza cierta y clara de Marruecos”, dice el ex-Jemad, que recuerda cómo ninguna instancia internacional movió ni media falange cuando lo de la isla del Perejil y, por tanto, según su lógica particular, lo mismo podría pasar si ahora Ceuta y Melilla pasaran a ser marroquíes por la vía invasiva. La culpa, claro, es de Pedro Sánchez por tensionar la OTAN (y por no dar suficiente dinero al ejército). 

Ninguna pregunta del cuestionario hurga en el general en la reserva. Bajo su mando, por ejemplo, unos cuantos centenares de militares (la mayoría retirados, pero no todos) firmaron un manifiesto en defensa de (glups) el militar Franco, a raíz del anuncio de su exhumación. Y, sobre todo, tampoco se zambulle en una revelación nada menor que Alejandre reveló en su libro de memorias, titulado (reglups) Rey servido y patria honrada: el plan discreto para tener el ejército movilizable para sofocar el independentismo en Cataluña, a raíz del 1-O. El gobierno afirmó que desconocía su existencia, pero que, si era así, se trataba de un hecho “gravísimo” e “inaceptable”. ¿Esta descalificación pública no merecía una pregunta en la entrevista? ¿No es un trocito de contexto relevante para que el lector pondere las afirmaciones del militar, sobre todo cuando va salpicando su discurso de reproches? Señor general, öson estos, los muertos que temía Puigdemont si aplicaba el mandato del referéndum? ¿Estaba usted dispuesto a hacer matar a los que considera compatriotas? Le escuchamos, le escuchamos.