‘La Razón’ apuñala a Rajoy para salvar a Fernández Díaz

Se está juzgando el caso Kitchen y uno de los acusados es quien en esta columna llamé durante un tiempo Ministro de la Anterior, por los siniestros ecos de épocas pretéritas que me evocaba. Ahora el fiscal le pide 15 años de prisión y 33 de inhabilitación y el diario La Razón ha activado toda su maquinaria para intentar diluir su posible responsabilidad. Recordemos que el exministro colabora en el rotativo y que el director del medio, Francisco Marhuenda, fue nombrado comisario honorífico durante su mandato. La pieza más hilarante, por desesperada, se titula “El caso Kitchen evidencia la X política que nunca se sienta en el banquillo de los acusados”. Es evidente que la X, en este país y universo, remite indefectiblemente a Felipe González, de quien muchos dieron por hecho que era él quien encarnaba la incógnita en la ecuación de los GAL. Por tanto, el titular es una puñalada trapera al presidente de entonces, Mariano Rajoy, con el intento de hacer creer que Fernández Díaz era tan solo un camello –un mandao– que ejecutó la orden de espiar a Bárcenas, surgida “de Moncloa” según sugieren.

El diario se pregunta “quién ordenó realmente la operación para espiar al extesorero del PP” e insiste, sin aportar pruebas, que “no fue una iniciativa autónoma del ministerio del Interior”. Por tanto, a juicio del medio, “la clave no sería tanto quién ejecutó la operación, como quién tenía interés en que se realizase”. Y a partir de aquí menciona la lucha fratricida entre Soraya Sáenz de Santamaría y Dolores de Cospedal, para que la hoja de la navaja no se clave únicamente en Rajoy sino que quede repartida. ¿O hemos de creer que Don Mariano solo leía el Marca y las dos lideresas hacían y deshacían sin su conocimiento? Recuerdo que el ministro presumía de tener a su lado al ángel Marcelo, que le ayudaba a encontrar aparcamiento. No deja de ser irónico que lo haya dejado aparcado en el banquillo de los acusados.