Esta serie es el abrazo que no sabías que necesitabas
Filmin estrena 'Leonard y Hungry Paul', una celebración de la amistad y la bondad
BarcelonaHay series que se pueden definir a través de su trama, pero hay otras que se definen por el estado de ánimo que generan. Leonard y Hungry Paul, una pequeña joya británica-irlandesa que llega el martes a Filmin (disponible en VOSCat), forma parte de esta última categoría. "Queríamos que fuera una serie que fuera como un abrazo, que el espectador sintiera que estaba en un mundo un poco mágico, pero no demasiado. Que fuera un mundo interesante y agradable", explica a el ARA Andrew Chaplin, que ha dirigido la serie basada en el libro de Rónán Hession (la novela solo ha sido editada en castellano por Alpha Decay). De alguna manera, el tono de la serie lo emparenta con otras comedias felices como, por ejemplo, Somebody Somewhere, de HBO Max.
Chaplin admite que, de entrada, la trama de la serie puede parecer que no sea nada del otro mundo e, incluso, puede ser difícil de explicar. Leonard y Hungry Paul tienen unos 30 años, son mejores amigos y tienen unas vidas tan normales y corrientes que para alguien podrían parecer terriblemente anodinas. Leonard trabaja en una editorial, donde hace de negro literario para un autor especializado en enciclopedias infantiles. Hungry Paul no tiene una profesión como tal y trabaja solo una vez a la semana como cartero. No quiere hacer más turnos porque considera que estaría privando a otras personas de la posibilidad de realizarse profesionalmente como carteros. El punto de conexión de ambos amigos son los juegos de mesa. Después de muchos años de vidas tranquilas, ambos deciden ampliar un poco sus universos: Leonard pide una cita a una compañera de trabajo y Hungry Paul se presenta a un concurso de la Cámara de Comercio para crear una nueva firma de correo electrónico. "No pasan muchas cosas y nadie tiene una personalidad especialmente marcada o explosiva. Son dos chicos bastante normales, que se llevan bien y no tienen grandes desavenencias. En este sentido, es un proyecto bastante complicado de explicar y ha sido un reto hacerlo interesante", señala.
Así pues, en esta serie no hay grandes peleas ni discusiones, sino bondad y amabilidad. "Creo que son valores que sirven como antídotos de la vida moderna. Todo está tan polarizado y todo el mundo está tan anclado en su perspectiva, que creo que es bonito ver gente buena intentando hacer las cosas bien o intentando ser buenos. Ha sido muy bonito representar una amistad masculina de una forma un poco diferente de como se suele representar en las series. Creo que la bondad es un valor bastante infravalorado", reflexiona el director. En otro tipo de series, los dos protagonistas, dos personas claramente introvertidas, serían los personajes que son objeto de burla o bullying, pero Leonard y Hungry Paul esquivan esa bala. En este sentido, Chaplin explica que tomaron la decisión de que el mundo que mostrara la serie fuera tranquilo y no ruidoso o llamativo. "En la serie hay conflicto, pero no es con otras personas, sino consigo mismos", resume.
Narrada por Julia Roberts
Una de las sorpresas que se encontrarán los espectadores que miren la serie en versión original es la voz de la narradora. Se trata de la superestrella de Hollywood Julia Roberts, en principio una actriz bastante alejada de un proyecto aparentemente pequeño y delicado como es Leonard y Hungry Paul. "A través de la editorial descubrimos que era una gran fan del libro. Nos pusimos en contacto con su equipo y nos dijo que estaría encantada de formar parte. Nos costó unos cuantos meses y no fue tan fácil como suena, pero al final llegamos a ella y nos respondió rápidamente", explica Chaplin.
La incorporación de Roberts tuvo lugar cuando el proyecto ya estaba bastante avanzado y en fase de montaje. Chaplin viajó hasta San Francisco para grabar con ella la narración, un proceso que duró un día. "Cuando trabajamos juntos, me preguntó: «¿Cómo quieres que suene?». Le dije que básicamente imaginara que estábamos sentados en el sofá mirando la serie y que ella me explicaba al oído qué estaba pasando", recuerda.