Unión Europea

La UE guarda el catalán en el cajón y aplaza 'sine die' su oficialidad

Los Veintisiete siguen pidiendo más información a España y ya prevén que la iniciativa irá por largo

BruselasLa oficialidad del catalán en la Unión Europea, que era una de las condiciones de Junts a cambio de sus apoyos a la investidura de Pedro Sánchez, sigue atascada. Según avanzan fuentes diplomáticas en el ARA, en el Consejo de Asuntos Generales de la UE del 29 de enero no se debatirá sobre el reconocimiento del catalán, el gallego y el euskera en las instituciones europeas. En este sentido, diferentes socios europeos contactados por este diario insisten en que "necesitan más información" sobre lo que podría comportar la iniciativa y piden una "propuesta acompañada de un análisis sobre su potencial impacto administrativo, jurídico y financiero".

Desde del primer Consejo de la UE en el que se debatió, el pasado 19 de septiembre del año pasado, España promete que entregará toda la información necesaria al resto de Estados miembros. De momento, lo más caliente está en el fregadero y los Veintisiete constatan que todavía no tienen los documentos necesarios para tomar una decisión. Y, además, los Estados miembros ya prevén que irá por largo y aseguran que "todo apunta a que las evaluaciones completas del impacto que podría tener la iniciativa tardarán tiempo en publicarse". Por este motivo, constatan voces diplomáticas, "el expediente se mantendrá en un nivel de discusión técnica" ya corto y medio plazo no se negociará en los próximos encuentros ministeriales del Consejo de la UE.

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En el último Consejo de Asuntos Generales de la UE en los que se discutió sobre la oficialidad del catalán el gobierno español aseguró que Bélgica, que este año ha tomado el relevo al frente de la presidencia rotatoria del Consejo de la UE en España, se comprometía a avanzar en esta iniciativa . "La presidencia toma nota de las intervenciones y confirma que el tema seguirá debatiéndose hasta su aprobación definitiva", remarcó el entonces secretario de estado español para la UE, Pascual Navarro.

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Ahora bien, diferentes estados miembros ya habían criticado a España por abusar de su posición de poder como país que ostentaba la presidencia rotatoria del Consejo de la UE el pasado semestre y haber forzado debatir sobre la oficialidad del catalán en varios encuentros sin presentar ninguna nueva propuesta ni dar más información. De hecho, la última vez que se habló de ello la discusión duró veinte minutos y en la penúltima, sólo dos: ningún estado miembro pidió el turno de palabra.

Durante las negociaciones entre Junts y el PSOE para la investidura de Sánchez, el gobierno español hizo distintos gestos políticos que buscaban convencer al resto de estados miembros. Por ejemplo, propuso asumir los gastos que pueda comportar la potencial oficialidad –aunque no está claro que legalmente sea viable– y pidió a la Comisión Europea que ame cuando cree que costaría. Sin embargo, Bruselas sencillamente informó del coste de traducción e interpretación del irlandés (unos 44 millones de euros anuales), que es la última lengua que obtuvo la oficialidad.

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El catalán en la UE, olvidado

Juntos puso la oficialidad del catalán en UE como condición en el PSOE a cambio de votar a favor de investir a Sánchez y el gobierno español se comprometió a hacerlo realidad. Sin embargo, el partido del expresidente Carles Puigdemont, que no ha podido cobrar por adelantado como decía que haría, ve cómo para los socialistas el tema no es urgente. De hecho, en el acuerdo que han cerrado in extremis esta semana no han mencionado ni la situación de la lengua en las instituciones europeas. Fuentes de Junts aseguran al ARA, sin embargo, que ambas formaciones siguen trabajando "intensamente".

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La otra propuesta para que se pueda utilizar el catalán en Europa también está atascada. ERC y el PSOE acordaron en la mesa de diálogo que se impulsara una reforma del reglamento del Parlamento Europeo para que pueda hablarse, pero no hay ningún avance en el tema.