La ciberseguridad, asignatura pendiente
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En el Foro de Davos, el encuentro de las élites económicas y políticas mundiales que se celebra cada enero en la ciudad suiza, una de las principales preocupaciones que hay sobre la mesa es, desde hace tiempo, la ciberseguridad. Hacen falta herramientas para combatir una de las grandes amenazas para las redes y los sistemas tecnológicos. Y los consejeros delegados de las grandes compañías son conscientes de ello e invierten en ello. Lo tienen más difícil las pymes, que tienen menos capacidades y recursos para hacer frente a estas amenazas.
La inteligencia artificial (IA), que ha llegado para quedarse, a causa de su potencia es primordial para encontrar brechas y vulnerabilidades por donde los piratas y hackers se pueden introducir y hacer todo tipo de fechorías. Existe el riesgo de que puedan controlar webs y servidores de manera remota, saltándose todo tipo de barreras de seguridad. Uno de los problemas es que, en estos momentos, los potenciales delincuentes dominan más esta herramienta que aquellos que los deben controlar. El reto consiste en darle la vuelta mejorando el uso de la misma IA, pero no para cometer delitos sino para frenarlos, o más bien dicho, anticiparse a ellos.
El episodio más reciente, que ha llevado a diversos gobiernos de Europa y otras partes del mundo a paralizar preventivamente webs y aplicaciones para evitar ataques de hackers, es una prueba de que hace falta mejorar en el control de la ciberdelincuencia, quizás con una policía global. Una decisión tan drástica se aplicó después de que se divulgaran dos vulnerabilidades graves en PHP, que es un lenguaje de programación utilizado por gran parte de las páginas de internet en todo el mundo. Se calcula que alrededor del 75% del total. La difusión pública de estas vulnerabilidades forzó las medidas preventivas para evitar robos de datos importantes o el mismo control de las webs.
Las empresas desarrolladoras han instado a todos los usuarios a realizar actualizaciones inmediatamente y han alertado de que algunos piratas informáticos ya estaban explotando los fallos. Uno de los primeros en avisar fue la PHP Foundation, la entidad que supervisa el desarrollo y mantenimiento del software. Las agencias de ciberseguridad de Europa, Estados Unidos, Australia, Japón y el Reino Unido instaron a los usuarios de PHP a actualizar sus sistemas o a desconectarlos hasta aplicarles las actualizaciones. Es fundamental evitar una oleada de intrusiones, porque las herramientas de IA pueden hacer ingeniería inversa del error de manera muy fácil.
Las brechas o vulnerabilidades en el lenguaje más utilizado aplicado a las webs y aplicaciones se empezaron a conocer y a detectar hace tiempo, pero se mantuvieron ocultas. No había conciencia de los peligros futuros con los cuales se podían encontrar. El problema es que, según los expertos y analistas, la IA tiene muy fácil aprovecharse de acciones y posibilidades que es muy complicado que un pirata informático humano pueda aprovechar. Ahora se trata de que los gobiernos, las agencias y las instituciones ganen la carrera a los ciberdelincuentes.