Un experimento extraordinario
Broken English fue la película inaugural del magnífico festival In-Edit que justo finaliza hoy. La inmensa suerte es que el documental lo podéis recuperar en Filmin. Es un auténtico tesoro, por el planteamiento y por la originalidad y sensibilidad de sus directores, Iain Forsyth y Jane Pollard. La protagonista es Marianne Faithfull, pero aunque no sepáis nada sobre la artista, vale mucho la pena. No tiene nada que ver con ninguna biografía audiovisual que hayáis visto antes, porque no se trata solo de repasar la vida de alguien, sino también de entender cómo se construye la memoria sobre alguien. Y la manera de hacerlo es una genialidad.
El documental toma el título de uno de los grandes éxitos musicales de Faithfull. La historia se construye a partir de una ficción: el Ministerio para No Olvidar, dirigido por Tilda Swinton, intenta reimaginar qué supone preservar el legado cultural. Y para experimentarlo escoge a Marianne Faithfull, que asegura que es el caso perfecto para analizarlo. Swinton lo argumenta: “Una carrera de más de seis décadas, treinta álbumes con una enorme lista de colaboradores, desde McCartney hasta Metallica, pasando por la Orquesta Sinfónica de Viena. Una nominación a los Grammy por Broken English, el Commandeur de l’Ordre des Arts et des Lettres de Francia. Ha sobrevivido a adicciones, sobredosis, un cáncer y, recientemente, un coma provocado por la covid. Y, aun así, para el gran público sigue siendo solo la exnovia de Mick Jagger. ¡Pues a la mierda!”
Marianne Faithfull, con 75 años y conectada a una bombona de oxígeno, se enfrenta a un experimento insólito. Vemos a todo un equipo de técnicos del ministerio trabajando para recuperar todo el universo mediático que existe alrededor de Faithfull. El actor George MacKay conversa con la artista y le ofrece parte de este material para que lo valore y lo revise. Swinton, desde un despacho elevado que todo lo controla, gestiona el proceso. Paralelamente, un departamento sonoro y de grabación revisita sus canciones con otros artistas, como Beth Orton, Courtney Love y Nick Cave.
El ejercicio documental es una maravilla, porque permite a la protagonista distinguir entre quién es ella y quién querían que fuera. El Ministerio para No Olvidar trabaja para analizar cómo los medios construían un relato, y ahora su trabajo es reinterpretar, corregir o dar contexto a un pasado que no siempre ha sido justo. Incluso grandes escándalos informativos se analizan a partir de planteamientos dialécticos muy originales que nos permiten descubrir que, en realidad, se construyeron a partir de intereses políticos y mediáticos muy concretos. El experimento permite, además, una mirada con perspectiva de género muy reveladora sobre la manera de juzgar a las mujeres de éxito, especialmente a las que no se han ajustado a los roles convencionales. “La creatividad y la memoria son inseparables”, dice Tilda Swinton en el documental. Y en este caso, el resultado es sencillamente magistral.