El poema problema de Prats de Molló
El poema es el problema. Cuando en 1969, desde su exilio en los Estados Unidos, Josep Carner-Ribalta quiere publicar L’alegre vianant,el problema lo tiene con el subtítulo: Geopoemes. El libro es un mapa biográfico. Los lugares. Él que estuvo en todos los lugares del siglo XX. Pero hay uno que el franquismo no deja pasar a la España nacional-prosa-basura: Prats de Molló.
La censura recorta el poema Després de Prats de Molló. No sale en el libro. ¿Lo leemos ahora? Dice así… “Vencido, hoy (como Bonaparte un día debía ese lugar contemplar) triste he oteado la desolada llanura... ¡Qué desgana de vivir o soñar!... Quien pierde un mundo, como el Águila, puede ya encontrar consuelo habiendo probado victoria... Mas qué gloria, qué honorable cuño, puede mostrar el soldado raso que deja a lo lejos –con los pendones tumbados en el polvo irrisorio– irredenta, olvidada, infausta en la historia –vencida hoy, ayer y quizás mañana– una patria pequeña como la mano?”
Tenía 28 años y llevaba tres años exiliado. En 1926 es detenido, juzgado, deportado y se vuelve a exiliar. Exiliado al cubo, a una potencia infinita, a una tumba en tránsito. Atravesó la frontera de las Ardenas francesas a pie. Todo Luxemburgo. Hasta Bélgica. En la ventana temporal de Waterloo se derrumba y escribe el poema. Él es uno de los hombres de los Hechos de Prats de Molló.
Josep Carner-Ribalta, lugarteniente del estado mayor de Francesc Macià. Su mano derecha. Su sombra. Desde la creación de Estado Catalán, en 1922. Va con él a Moscú en 1925 para pedir ayuda soviética para la independencia. Y no pararon hasta aquel sueño en presente continuo hecho misión. Centenares de hombres. Armas. Dinero. Y el ideal: bajar desde la Cataluña Norte para invadir militarmente, independizar el país y proclamar la República Catalana. La delación de un espía de Mussolini dentro de los escuadrones catalanes provoca una huida a la desesperada y detenciones masivas. Era el 4 de noviembre de 1926. El poema de Carner-Ribalta es un antidepresivo, pero también una vitamina, una semilla.
Sin Prats de Molló no hay un después de Prats de Molló. Recordemos: el juicio mediático internacional. La causa catalana es neón eléctrico. El encendido del mito Macià. El 1931 republicano, el Estatuto... Sin Prats de Molló no hay nada de eso… Ni presente, ni futuro. Prats de Molló es Platón: “Saber es recordar”. Lo explica Carner-Ribalta: “Nos tenemos que convencer de que España con república, monarquía, dictadura, democracia... siempre irá contra Cataluña y siempre nos regateará cuando menos la libertad, la soberanía y nuestra identidad”. Prats de Molló es la prueba de la verdad. El carbono 14, la piedra de Rosetta, el óvulo-espermatozoide cristalino, el ADN genético. Es darse cuenta de la realidad: no hay nada que hacer.
Prats de Molló es CTRL+ALT+SUPR con España. Una acción de deslobotomización. La extracción del chip implantado por el estado en mal estado desde la cuna. Lo dice un profesional del exilio. Carner-Ribalta es un hombre que desde la adolescencia hasta la muerte solo tuvo un objetivo: “La convicción absoluta y plena de que no hay más solución para Cataluña que la independencia”.
Ante la extrema España, la poesía es un arma cargada de futuro. Si al franquismo español le molestaba un poema, a la democracia española le molesta un voto. Esto solo es la punta de la Cataluña iceberg: hundida, congelada pese a ser real. Este es el problema: la existencia de una civilización que lucha contra la barbarie. Somos un poema que no se deja oír.