Puente, el ministro que no sabe cómo arreglarlo

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El ministro de Transportes, Óscar Puente.
13/10/2026 - 18:35 h
Periodista

Hay personas que administran sus silencios y las hay que administran tuits compulsivos en las redes. Es el caso del socialista Óscar Puente, que vive muy a gusto en su papel de enfant terrible del consejo de ministros, azote ocurrente del PP y animador de Pedro Sánchez. De los problemas diarios de Rodalies o de los cientos de personas que la alta velocidad ha dejado en la Estación de Sants, a él qué le explicas. El otro día escribió: "No saben cómo arreglarlo [...]. El sacrificio siempre lo piden a los mismos". Se refería a Feijóo, pero si no supiéramos que está negado para la autocrítica habríamos pensado que estaba hablando de él mismo, porque, en efecto, no saben cómo arreglarlo, y el sacrificio siempre lo piden a los mismos trabajadores que cada mañana tienen que jugar a la ruleta de la lotería del tren.

Cuando llegue el momento de venir a hacer campaña a Cataluña, Sánchez interpretará gozosos himnos de amnistía y nos inundará de macrocifras de inversión ferroviaria, pero la realidad es tozuda: los trenes del Estado en Cataluña o están fuera de servicio o dan un mal servicio, y el PSOE no es consciente del malestar que su nefasta gestión causa en Cataluña. Deben haber comprobado que los trenes no les quitarán ningún voto porque el coco del PP y Vox lo tapa todo.

Durante los años de inauguraciones constantes de líneas de alta velocidad para ir de provincias a Madrid (que de eso se trataba), los gobiernos del PP y del PSOE presentaban el AVE como el emblema de la modernidad española, sin rival en Europa, y la segunda red más extensa del mundo, después de la de China. Construir 4.000 kilómetros de líneas nuevas es sencillo, sobre todo si desatiendes el resto de servicios, como Rodalies. España se compró un juguete ruinoso que no se puede permitir.

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