¿Quién es más rico?
“¿Cuánto ganan tus vecinos?”, nos pregunta el titular, goloso, del ARA, para mostrarnos esta estadística, de cada año, de la renta per cápita municipio a municipio. Matadepera, Sant Just Desvern y Sant Cugat del Vallès, como cada año, son los que tienen más ingresos por habitante, teniendo en cuenta que la media se hace con la estadística del pollo: si yo me como un pollo y usted ninguno, ambos nos hemos comido medio pollo. En el caso de que estemos ofendiendo al colectivo vegano, hagámoslo con otros alimentos, pero entonces, ya lo digo ahora, la estadística no saldrá bien porque no me comeré una heura entera.
El caso es que si lo miramos a gran escala, saber qué gana cada uno, a la hora de hablar de riqueza, es relevante, pero si lo miramos a pequeña y mediana escala, no. Cuando te dicen “eres lo que comes” yo sonrío y pienso que no. Que justamente eres lo que no comes. Y con esto de las ganancias pasa igual. ¿Eres lo que ganas? No. Eres en realidad lo que no gastas.
Una señora que conozco gana unos mil euros de jubilación. Pero tiene el piso pagado (y la tarjeta rosa); por tanto, no tiene ningún otro gasto que la luz, el agua y la comida (¡que es mucho!). Otra señora que conozco gana 2.500, pero paga 1.200 de alquiler, 400 de autónomos, un renting de 400 del coche para ir a trabajar (vive fuera de Barcelona y no tiene transporte público) y unos 50 euros de gasolina por semana. Paga comedor escolar y extraescolares y ropa para los hijos. La luz, el agua y la comida también. Ella gana más que la otra, pero la otra es más rica, en realidad.
Viviendo en Cataluña pagamos mucho más por vivienda (también por cafés) que viviendo en Extremadura. Los sueldos, sin embargo, son los mismos en un lado y en otro. Lo que marca nuestra riqueza o pobreza es el lugar donde vivimos y cómo nos transportamos.