Baile de bastones de Aliança Catalana en el Garraf: primera impugnación de una ejecutiva local

La candidatura perdedora en Cubelles denuncia irregularidades y lleva el caso a la comisión de garantías

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La nueva ejecutiva de Alianza en Cubelles con militantes de todo el Garraf
05/11/2026 - 07:01 h

BarcelonaUna fotografía de familia, con una treintena de personas, escenificaba la elección de la nueva ejecutiva de Aliança Catalana en Cubelles el pasado 26 de octubre. Era una imagen destinada a proyectar una sensación de fuerza y unidad que no se correspondía con la realidad porque la mayoría de los presentes eran de otras localidades del Garraf. Con dos candidaturas enfrentadas, la asamblea de aquel 26 de octubre se convirtió en un "ball de bastons" –una danza tradicional muy arraigada en esta comarca– con un plantón de los que perdieron.

Incluso uno de los miembros de la lista perdedora dejó el carné de militante en la mesa del secretario de organización del partido, Oriol Gès, que era quien coordinaba la asamblea. El sector que perdió el congreso le acusa de parcialidad por obviar diferentes irregularidades que permitieron la victoria de la candidatura oficialista. Por todo ello, los perdedores no dan validez al proceso electoral y lo han llevado a la comisión de garantías, según ha podido saber el ARA. Se trata de la primera impugnación de la elección de una ejecutiva local. Contactado por el ARA, Gès no ha querido pronunciarse sobre el caso.

La elección de la ejecutiva estaba enquistada desde febrero por la pugna entre los dos sectores para elegir a la candidata: los que se han acabado imponiendo querían a Àngels Grifell y los derrotados, a Laura Vilar. La inclusión de una persona de la candidatura ganadora en una lista de consenso en abril tampoco desbloqueó la situación. Ni la propuesta de ejecutiva de febrero ni la de abril fueron validadas por la dirección. Los perdedores consideran que Gès quería que la lista de Grifell venciera, teniendo presente que en alguna conversación telefónica el primero habría expresado su apoyo a su candidatura, según testimonios presentes, como denuncian en la impugnación.

Ante este callejón sin salida, la dirección convocó una tercera asamblea a finales de octubre con solo siete días de antelación cuando el reglamento de régimen interno establece que deben transcurrir 45 días. “Lo impugnamos y Aurora Fornos, jefa de los servicios jurídicos, nos respondió que este artículo era un error”, denuncia uno de los militantes que ha suscrito la impugnación. Si se hubiera respetado el plazo de 45 días, aseguran los perdedores, hubieran ganado porque habrían tenido el apoyo de cinco afiliados más que ya haría seis meses que están en el partido, y, por tanto, podrían votar. Y es que la victoria de unos o de los otros iba de pocos votos: la lista ganadora sumó 8 votos y la otra 5.

Impagos, expedientes e informes desfavorables

Ocho votos que podrían ser menos porque los perdedores tienen indicios de otras irregularidades. Dos personas que fueron escogidas por el comité local habrían regularizado “tres días antes de la votación” las cuotas pendientes, cosa que les habría tenido que impedir votar porque los estatutos establecen que “el pago fuera del plazo establecido por causas imputables al afiliado conlleva una penalización de seis meses para recuperar la plenitud de los derechos de militancia”. Una de estas dos personas, además, contaba con un informe desfavorable por parte del comité comarcal relacionado con sus diferentes vinculaciones políticas que haría que no pudiera ser escogida. Tampoco Grifell, con un expediente disciplinario abierto, habría podido votar.

Y la cosa no acaba aquí. También cuestionan el voto de otro afiliado que no tiene ninguna vinculación directa con Cubelles, más allá de una relación de amistad con una afiliada, cosa que impediría su derecho a voto en la asamblea, como marcan los estatutos. Además, a esta persona se le permitió delegar el voto, a diferencia de otra afiliada del sector que perdió, a quien no le respondieron y entendió que sí que lo podía hacer.

La candidatura perdedora quiso poner sobre la mesa todas estas supuestas irregularidades al inicio de la asamblea, pero Gès asumió la dirección de la sesión cuando era competencia de la mesa electoral y no dejó que se formularan. Los reclamantes dejan claro que la impugnación del proceso electoral no es fruto del resultado de la votación: “No impugnamos estas elecciones porque no aceptamos una derrota, sino porque no se respetaron las garantías necesarias para celebrar unas elecciones justas”.

Al final de la asamblea, uno de los miembros de la lista perdedora anunció que impugnarían el proceso para que quedara recogido en el acta. Cuando abandonaban la sala, Gès se acercó a quien lo dijo y con una sonrisa le dijo “Espero tu impugnación”, delante de otros miembros de su sector. La disputa se ha saldado con cuatro bajas y se prevén siete más, que están pendientes de la resolución de la impugnación, cosa que dejaría al partido con la mitad de los militantes que tenía en Cubelles.

Una tercera parte de los militantes en Vilanova se dan de baja

El baile de bastones en Cubellas ha tenido réplicas en Villanueva y Geltrú. “Se han marchado 22 de los 60 militantes que tenía el partido y más que lo harán”, denuncia uno de los dimisionarios. Unas bajas que se han producido por la destitución, como avanzó el ARA, del presidente comarcal y alcaldable, Xavier Cusiné, a causa de un asunto judicial menor pendiente. “La mayoría de estas bajas son por su salida, no se han hecho bien las cosas, cada vez Aliança es menos democrática y más hermética; Gès es quien corta el bacalao en el territorio y no se escucha a las bases”, añade. “La expulsión de Cusiné ha dejado en una situación muy comprometida la lista en Villanueva, sin candidato todavía”, remata.

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