Decenas de miles de personas claman por la vivienda en el Estado y llaman a la huelga general

La protesta más multitudinaria en Madrid reúne a 70.000 manifestantes según la Delegación del gobierno español y 500.000 según el Sindicato de Inquilinas

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Punto final de la protesta del Sindicato de Inquilinas en la plaza de Cibeles de Madrid
03/10/2026 - 18:15 h

MadridMientras Pedro Sánchez medita si adelanta las elecciones españolas, decenas de miles de personas han salido a las calles de las principales ciudades del Estado para reclamar soluciones al problema de la vivienda. La manifestación más multitudinaria ha sido la de Madrid, donde 70.000 personas según la Delegación del gobierno español y 500.000 según el Sindicato de Inquilinas de Madrid han lanzado proclamas contra la inacción política y han hecho un llamamiento a la huelga general. "El tiempo de los políticos ha acabado", ha proclamado en una atención a los medios Valeria Racu, una de las portavoces del Sindicato de Inquilinas de Madrid, la organización convocante. El nodel Congreso a los decretos de vivienda ha provocado que el horizonte de lucha se sitúe en una huelga general que Racu ha confiado en que será "pronto".

Desde el Sindicato de Inquilinas han advertido que "el poder está ahora en la calle", después de haber constatado que "ocho días en la calle han hecho más que ocho años" de gobiernos progresistas. La presión se ejercerá "gobierne quien gobierne", ha remarcado Racu. La acampada de la Puerta del Sol, de la cual esta entidad ya no se hace responsable después de que se haya desbordado, continúa de manera indefinida, con la determinación de provocar algún cambio. En paralelo, en Barcelona se ha tenido que cancelar la protesta que se debía hacer por la tarde por la previsión de lluvias; se hará finalmente el lunes 5 de octubre a las 19 h en la plaza Urquinaona.

En Valencia sí que se ha celebrado la manifestación prevista y ha sido una de las más sonadas, porque ha terminado con disturbios. Al menos cinco personas han sido detenidas, según informa Efe, por haber intentado entrar por la fuerza en un congreso de inversión inmobiliaria que se celebraba en el Palau de les Arts, el punto donde ha terminado el recorrido de la protesta. Un grupo de personas ha intentado romper el cordón policial después de derribar vallas y lanzar objetos a la policía, que ha cargado contra algunos manifestantes y ha respondido con pelotas de goma.

Manifestación por la vivienda en Valencia.
Final de la protesta en Valencia, con un fuerte cordón policial ante el Palau de les Arts

Si bien estas protestas podrían ser el motor de un cambio de estrategia del presidente del gobierno español con un hipotético anuncio de elecciones antes de que acabe el 2026, en la manifestación de Madrid se han oído proclamas contra el ejecutivo de Sánchez. Las críticas, de hecho, se han dirigido de manera generalizada contra la clase política y contra un "Congreso secuestrado por el rentismo". A pesar de la decepción con el gobierno progresista, los principales blancos han sido la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y Junts y su portavoz en la cámara baja, Miriam Nogueras.

"Ya no sabes en quién confiar"

Entre los manifestantes había gente de todas las edades con una preocupación compartida por la dificultad de acceder a una vivienda asequible. "Tenemos las llaves de todo Madrid", han avisado los manifestantes, haciendo tintinear las llaves de sus casas en señal de protesta por los precios de la vivienda mientras también resonaba la amenaza de una huelga de alquileres. "¿Cuánto tiempo podréis aguantar si todas dejamos de pagaros?", han gritado en alusión a los propietarios. La manifestación se ha alargado más de dos horas, en cuatro columnas diferentes que han avanzado a paso lento y de manera tranquila hasta la plaza Cibeles.

"Madrid para los gatos[el término coloquial para referirse a los madrileños], buitres fuera" es el lema de la pancarta con la cual han acudido a la manifestación Ester y Carla, de 23 y 25 años. Vecinas de Vallecas y Vicálvaro, distritos del sur de la ciudad, han explicado a el ARA que todavía viven con sus padres porque no pueden afrontar un alquiler. "No vemos ninguna salida, es insostenible, y ningún partido se preocupa de ello. Ya no sabes en quién confiar", se quejan, si bien aseguran que, en caso de elecciones anticipadas, irían a votar con una idea muy clara de "a quién no votar", en referencia a la derecha. Otra joven, Andrea, de 23 años y del distrito de San Blas, ha elegido una pancarta contra Ayuso para acudir a la protesta. Tampoco ha podido independizarse y hace días que acampa en Sol. Las tres coinciden en celebrar que las calles se hayan encendido finalmente.

Manifestación en Madrid

Quien también celebra esta movilización, especialmente la de los jóvenes, es Mireia, catalana de 70 años establecida en Madrid desde hace décadas. Tiene un piso en propiedad y explica que está preocupada por la situación general. "¿Y si me quisiera separar? No tienes acceso a ninguna casa", dice. Es un escenario que también pone sobre la mesa Virtu, profesora de secundaria en San Sebastián de los Reyes, municipio al norte de Madrid, que explica que familias de la escuela de sus hijas, de 8 y 11 años, tienen que desarraigarse en casos de divorcio y de subidas de alquiler. "Se marchan a vivir a otras comunidades autónomas. Nos echan de los barrios", lamenta. Lleva una camiseta en defensa de la escuela pública, en una protesta a la cual se han sumado otros colectivos en defensa de los servicios públicos. "Está todo relacionado. La vivienda es tan importante que es lo primero que aprendemos a dibujar", reflexiona.

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