La concejala a la que le "sopla" cargarse a un alcalde que llevaba 27 años en el gobierno
La número 2 de Junts en Perafort, Elisabet Albujar, apoyó la moción de censura de ERC
BarcelonaLa concejala de Perafort Elisabet Albujar (Vilafranca del Penedès,1982), que era la número 2 de Junts, daba apoyo este lunes a la moción de censura de ERC para echar al alcalde de su partido, que llevaba casi 27 años en el poder. La edil lo hacía exhibiendo una camiseta que llevaba por lema "Me la bufa", cosa que el alcalde saliente, Joan Martí, le reprochó. En conversación con el ARA, el también presidente del Consell Comarcal del Tarragonès reitera: "Es deplorable y vergonzoso llevar esta camiseta porque el Ayuntamiento es la institución más importante del pueblo y era un pleno que pasará a la historia".
Durante el pleno, Albujar no intervino y en todo momento evitó mirar al ahora ya exalcalde, que dejó el cargo emocionado y dolido por lo que tilda de "traición". La concejala, que es no adscrita después de que se la expulsara del grupo por avalar la moción, sí ha hablado con el ARA para justificar que se pusiera la camiseta: "Es una respuesta al alcalde por acusarme de traidora. Llevaba muchos días callando y el día del pleno decidí ponérmela porque pueden decir lo que quieran, pero yo no he traicionado al pueblo, lo he dado todo hasta que no he podido más".
La concejala asegura que rompió con el gobierno, donde estaba desde 2019, por desavenencias con el exalcalde. "No me sentía ni apoyada ni escuchada y Martí imponía las decisiones que se tomaban", afirma. El exalcalde atribuye el apoyo a la moción de la segunda teniente de alcaldía a su deseo de ser alcaldesa, aunque ya lo era de la pedanía de Puigdelfí, el otro núcleo asociado a este municipio del Tarragonès de 1.300 habitantes.
"No hemos tenido ninguna discusión y ha dado apoyo a la moción porque al principio del mandato me dijo de partirnos la alcaldía y yo le respondí que una decisión así la tenía que tomar yo y que no estaba sobre la mesa", le acusa el juntaire. "Fue él quien me lo propuso y no le volvió a sacar el tema porque lo tenía que hacer él", replica Albujar, que asegura que hace un año que luchaba para que el gobierno continuara. La gota que colmó el vaso, dice, fue "dejar aparcar a treinta motociclistas en la plaza del pueblo sin que se les multara" o "votar compulsivamente por su carroza de Carnaval para ganar el concurso". Entre esta escalada de reproches, Martí avisa a su sucesora. Quien lo ha hecho una vez, lo puede hacer dos. Yo no dormiría tranquilo con una tránsfuga en el gobierno", concluye.