50 años de manifestaciones por la Diada: “La policía se portó bien. Debían pensar que al poco mandaríamos nosotros”

La Generalitat conmemora la primera manifestación autorizada por la Diada Nacional después de la muerte de Franco

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Manifestación por la Diada de 1976 en la Plaza Cataluña de San Baudilio de Llobregat.
10/09/2026 - 07:01 h

BarcelonaGente de todas las sensibilidades se unió con un objetivo: organizar sin incidentes la primera manifestación autorizada después de la muerte del dictador Francisco Franco en la Diada Nacional de Cataluña. Ahora hace 50 años, el 11 de septiembre de 1976, personalidades del PSUC, del entorno de Jordi Pujol, del republicanismo independentista y, entre muchas otras, del socialismo dejaron de lado sus diferencias para dar un paso de gigante en las libertades nacionales y democráticas del país. Un espíritu, el de la unidad democrática, que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha fijado ahora como modelo ante el auge de la extrema derecha, tanto la española como la catalana.

Miquel Sellarès, que entre muchas otras cosas fue uno de los fundadores de la Asamblea de Cataluña, también se implicó en la organización de aquella movilización. En conversación con el ARA, recuerda que las divergencias ideológicas eran sustanciales entre los organizadores. "Había desde el Partido Carlista hasta unas once formaciones marxistas o leninistas, ríete de la CUP de ahora", ironiza quien también fue uno de los fundadores de Convergencia –y colaboró con ERC–. A pesar de los paralelismos que se extraigan con la situación actual, hace cincuenta años todavía había dictadura una vez muerto Franco, y no se estilaba mucho la libertad de reunión. Sellarès destaca la predisposición de gente tan diversa a ir de la mano: "La involucración del PSUC fue clave. Tenía un gran poder de convocatoria y, de hecho, se le conocía como El Partido", recuerda.

La intención inicial era convocar la manifestación en el Parque de la Ciudadela de Barcelona, pero cuando el régimen franquista vio los carteles lo detuvo. "No querían que fuera en Barcelona ni que pusiera Diada Nacional", recuerda la abogada Magda Oranich, que también asistió a la protesta. Al final recibieron la autorización, aunque tendrían que hacerla en otra localidad. Fue entonces cuando se puso sobre la mesa Sant Boi, donde está enterrado Rafael Casanova, el consejero en jefe de 1714. "En aquella época Sant Boi no estaba conectada como ahora y nos parecía que estaba apartada de todo", indica Sellarès.

Imagen de la manifestación de la Diada de 1976 en Sant Boi de Llobregat.

A pesar de la nueva ubicación, la protesta fue multitudinaria. Los organizadores cuantificaron que habían asistido unas 100.000 personas, aunque estudios posteriores –teniendo en cuenta las imágenes y el espacio– rebajaron la cifra a unas 30.000. "Sea como sea, éramos mucha gente y fue muy simbólico", remarca Oranich, que destaca que también sirvió de antesala para la gran manifestación del Once de Septiembre del año siguiente: bajo el lema "Libertad, amnistía y Estatuto de Autonomía", congregó a cerca de un millón de catalanes en el centro de Barcelona.

Oranich recuerda que, en las protestas de unos meses atrás, la policía franquista todavía había cargado y reprimido sin miramientos a los manifestantes. Aun así, la abogada asegura que a Sant Boi ya iban "sin miedo", porque aquella manifestación ya estaba autorizada. De hecho, Sellarès explica que la policía española se "portó bien" y lo atribuye al hecho de que debían pensar que "dentro de poco los que mandaríamos seríamos nosotros".

Ni Oranich ni Sellarès ven paralelismos de aquella Diada de hace medio siglo con la de ahora, como sí que ve el Govern. Y tampoco ven en ella el espíritu de unidad entre el catalanismo. "No hay un proyecto común ni los liderazgos de antes. Reina el desánimo", lamenta Sellarès.

Illa sueña con la “unidad” del 76

A pesar de la polarización actual, Illa continúa apelando a la “unidad” y al “consenso” que se respiraba en Sant Boi de Llobregat. En el acto de conmemoración del medio siglo de aquella manifestación ha instado este jueves al "catalanismo democrático" a recuperar la "lección" de la protesta de hace 50 años, y emular la "unidad" y el "consenso" que reinó entonces. Antes era para plantar cara al franquismo y ahora a la extrema derecha que revive.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa.

El jefe del ejecutivo ha remarcado que los protagonistas de la manifestación de hace medio siglo no tuvieron un "camino fácil", y ha hecho un llamamiento a inspirarse en su "espíritu" y "arremangarse" para "preservar" las instituciones catalanas y democráticas. "Debemos luchar para mantenerlas", ha insistido el presidente de la Generalitat.

También ha defendido una Cataluña "integradora" y ha recordado que en la protesta de hace cincuenta años había sobre todo senyeras, pero también banderas extremeñas, gallegas o vascas. "La libertad que se reclamaba en Sant Boi no era de unos pocos, era de todos los que soñaban, vivían y trabajaban en esta tierra, vinieran de donde vinieran", ha añadido el dirigente socialista, que precisamente la semana que viene se desplazará a Extremadura para volver a celebrar allí la Diada.

Han asistido al acto en Sant Boi de Llobregat diversas autoridades, como el presidente del Parlament, Josep Rull, la alcaldesa santboiana, Lluïsa Moret, y un buen grupo de consejeros, así como el expresidente José Montilla, y uno de los padres de la Constitución, Miquel Roca, que habló en la manifestación de 1976. Los presentadores del acto han sido los periodistas Manuel Campo Vidal y Àngels Barceló.

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