La gobernabilidad del Estado

Los incumplimientos de Sánchez que alejan a ERC de los presupuestos

Los republicanos exigen garantías de que se avanzará en la desjudicialización del conflicto

BarcelonaSi estamos en otoño, es tiempo de presupuestos. Y tanto si hablamos de los catalanes como de los estatales, ahora mismo hay un gran interrogante sobre si se podrán aprobar. En medio de las dos negociaciones está Esquerra Republicana, que busca apoyo para aprobar los primeros y, a la vez, negocia con el PSOE si acaba apoyando los segundos. Los más candentes son los estatales, porque este viernes se acaba el plazo para presentar enmiendas a la totalidad y ERC ya ha avisado de que no descarta presentar una porque ahora mismo está "muy lejos" de poder dar el sí. Los republicanos dudan si validar los presupuestos del PSOE –si los aprobaran, serían los terceros consecutivos– porque tienen fundamentalmente dos quejas: el gobierno español no cumple en materia inversora ni tampoco en el ámbito del diálogo.

1. El déficit inversor

Sobre la cuestión inversora se remiten al último informe de ejecución presupuestaria que elabora el Estado y que recoge que en el primer semestre de 2022 solo se ejecutaron en Catalunya el 15% de las inversiones comprometidas. En otras palabras: de los 2.207 millones de euros que se preveían en las cuentas destinadas a Catalunya, solo se hicieron efectivos 347. Llueve sobre mojado porque el mismo informe en cuanto al global del año 2021 decía que solo se había ejecutado el 35% –739,8 millones de los 2.068 presupuestados–. "No se han cumplido los compromisos", constata la secretaria general adjunta, Marta Vilalta.

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2. La incógnita del diálogo

Pero es que hay todavía un segundo tema que complica algo más la negociación: ERC quiere que, además de las inversiones, el PSOE acepte adelantos en el diálogo y, especialmente, en cuanto a la desjudicialización del conflicto. Y asegura que en este ámbito el partido socialista tampoco cumple: "[El PSOE] habla mucho diálogo y reencuentro, pero no hace nada para revertir la represión", dice Vilalta. En este caso, es más difícil medir si los socialistas cumplen o no porque la labor de la mesa de diálogo se hace con total opacidad. De los lamentos de ERC, sin embargo, hay que inferir que los socialistas no acaban de ver claro el principal reclamo que hay ahora mismo encima de esta mesa: reformar el delito de sedición y el de malversación para que se beneficien todos los independentistas afectados. "Se necesitan adelantos claros", remarcó la nueva consellera de Acción Exterior, Meritxell Serret, en La 2 y Ràdio 4.

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3. Los otros acuerdos pendientes

Los republicanos tienen hasta el viernes para decidir si presentan una enmienda a la totalidad, pero tendrán más margen para negociar con el PSOE. La enmienda no se vota hasta finales de la semana próxima y, por lo tanto, en caso de presentarla, tendrían seis días para retirarla. Hoy por hoy han aprobado los dos presupuestos que Pedro Sánchez ha presentado esta legislatura y, en consecuencia, han sido claves para la gobernabilidad del Estado. Pero sienten que no han obtenido suficiente rédito y por eso dudan si volverlos a avalar ahora. Además, aparte de las inversiones y del diálogo, los dos pactos anteriores de presupuestos también contenían acuerdos que se han acabado traduciendo en incumplimientos sonados. Está por ejemplo el traspaso de la gestión del ingreso mínimo vital a la Generalitat, "iniciar el traspaso de Cercanías" e impulsar una reforma del impuesto de patrimonio para fijar un tipo mínimo en todo el Estado y evitar el dumping fiscal. No se ha hecho nada de todo esto.

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Los incumplimientos de Sánchez con Catalunya incomodan a ERC no solo a la hora de apoyar un tercer pacto, sino también porque mina la apuesta del diálogo ante el independentismo más encendido. A pesar de todo, presentar una enmienda a la totalidad tampoco está claro que aporte ganancias a Esquerra. La mesa solo ha avanzado –el julio pasado tuvieron lugar los primeros acuerdos– a base de apoyar la gobernabilidad estatal. Si los republicanos no lo apoyan ahora, se hace difícil pensar qué incentivos tendrá Sánchez para seguir negociando la desjudicialización. Sánchez quiere presupuestos a cambio de diálogo y ERC diálogo a cambio de presupuestos. El pez que se muerde la cola.

4. La derivada catalana

Si al PSOE se le complican los presupuestos estatales por los recelos de ERC, los republicanos no lo tienen mucho más fácil para sacar adelante sus cuentas en Catalunya. Los que quieren que sean sus socios prioritarios, Junts, la CUP y los comuns, ya hace días que advierten de que no se cuente con ellos tal como está planteando las cosas el nuevo ejecutivo de Pere Aragonès. Mientras tanto, los republicanos siguen afirmando que no cuentan con el PSC, que es hasta ahora quien ha tendido la mano de manera más clara. A pesar de todo, los socialistas han exigido este lunes al president que deje de "marear" y presente ya el proyecto de ley.

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Junts insistió este lunes en que el president se tendría que someter primero a una cuestión de confianza para medir con qué apoyo cuenta su ejecutivo y el portavoz de la formación, Josep Rius, interpretó que la presión de los últimos días de Aragonès a Junts es "solo una coartada para justificar los pactos con los socialistas". ERC ya hace días que ha rebajado el veto a pactar con el PSC y este lunes el nuevo conseller de Investigación, Joaquim Nadal, dijo que lo más importante era aprobar las cuentas "con quien sea" para evitar una prórroga. Los comuns tampoco le pondrán las cosas fáciles al Govern: su portavoz, Joan Mena, ha dicho que no se dan ahora mismo las condiciones para "una alianza estable" con los republicanos.